jueves, 20 de noviembre de 2014

La miseria de la "actualidad" (I)

Enciende la tele. Una operación policial contra la corrupción concluye con el encarcelamiento de cincuenta sospechosos del PP y del PSOE, la mitad alcaldes. El último asesinato machista. Sube el paro. Un partido recién creado amenaza a los partidos viejos con desalojarlos del poder. Muere una aristócrata de casi noventa años. Una ex presidenta autonómica casi atropella a un policía. 

Podríamos entretenernos también con la noticia de un gato, del PP, que se niega a bajar de un gran árbol en el que creyó ver a una gaviota. Sería prácticamente lo mismo.

Decía Jean Baudrillard, un poco pesado, que este tipo de ficciones son las mejores, porque las protagoniza gente de verdad. 

Porque podría ser solo ficción: un enfoque, un encuadre, un resumen determinado... Al final constituyen un simulacro informativo. Como si nos nutriéramos a base de donuts, sin alimentarnos. Pero con la tripa llena. Siguiendo (y terminando) con Baudrillard, todo un crimen perfecto.

Las "historias" copan las pantallas de todos nuestros monitores. El periodista que quiere sorprender al redactor jefe o a su director llega a la redacción gritando "¡mirad qué historia tengo!" Están siendo relativamente sinceros sobre el objeto de su producción.

Vivimos en una dictadura del acontecimiento, en la que percibimos cambios y noticias constantes. Pero, paradójicamente, estos acontecimientos nos impiden saber lo que pasa. Porque las cosas que pasan, normalmente no pasan y siguen delante durante mucho tiempo. Como la persistente desigualdad, que es algo estructural y casi eterno, o la corrupción, o la acumulación de poder. Las estructuras en red de las mafias estafadoras, las causas del robo institucionalizado, la imposibilidad de crear una democracia radical, etc., no son cosa de personas, de rasgos de carácter ni de situaciones individuales. Son datos que exigen de otro tipo de explicaciones, y no de fórmulas narrativas para mantener la audiencia.

Entretanto esto ocurre, seguiremos con los acontecimientos. Pasando el rato. Seamos honestos.

 

domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Es el comienzo del fin de la España eterna? (Primera parte)

En 1714 se publicó un breve texto que iba a convertirse en una de las primeras metáforas sobre el liberalismo. "La fábula de las abejas, o de cómo los vicios privados traen consigo beneficios públicos" fue escrita por Bernard Mandeville. Mandeville recreaba una colmena llena de abejas especializadas en diferentes oficios: jueces, médicos, obreros, sacerdotes, músicos, etc. En la mayoría de los casos existía la corrupción: los jueces aceptaban sobornos, los médicos cedían al pecado y ¿para qué hablar de los curas...? ¿Cómo era posible que dicho entramado de depravación y corruptela se mantuviera estable? De manera espontánea, la combinación de todos estos actos impuros acababa generando necesidades, actividad económica y riqueza. De actos inmorales, la sociedad extraía beneficios para todos. El razonamiento extraído del mencionado panal tiene muchas similitudes con el "Teorema de la mano invisible", que Adam Smith ideó en su "Teoría de los sentimientos morales", uno de los textos fundamentales del liberalismo clásico.

La fábula de las abejas imaginaba un mundo sencillo para condenar a cualquier autoridad que quisiera erigirse como faro moral de la civilización. De hecho, la historia concluye con la quiebra de la colmena, justo después de que los flujos económicos se sequen al quedar prohibida la actividad corrupta. 

Se trata de una aproximación simple que puede parecernos intelectualmente holgazana en la actualidad. No obstante y sin ir más lejos, muchos ciudadanos españoles la han adoptado pasivamente durante las pasadas décadas. La España corrupta no es cosa de estas últimas tres semanas, sino que lo es desde que los medios de comunicación, liberados de la censura franquista, comenzaron a publicar, con mayor o menor desinterés, informaciones sobre comisionistas a cargo de los dos principales partidos de la democracia postfranquista.

Si el panal español se mantuvo a flote con ideas como las de Mandeville -que tienen, hoy, trescientos años-, ha llegado un momento en que no hay provisión pública que defender a cuenta de los innumerables delitos cometidos y publicados. España lleva siete años de crisis y no se ha propuesto solución alguna para reducir los cinco millones y medio de parados, la abultada deuda pública y la descomunal deuda privada. Cada vez hay más indicadores que sugieren un punto de inflexión, un momento en el que las masas comienzan a percibir que el sistema de dominación ha dejado de compensarles. La degeneración puede, por supuesto, continuar durante algunos años más, pero los últimos acontecimientos revelan que existe un punto de no retorno, un hartazgo que puede ser sistémicamente destructivo.

¿Qué pasaría si Podemos, por ejemplo, se erige como el partido más votado en España? La teoría liberal y conservadora, en la que Gaetano Mosca y Wilfredo Pareto sobresalen como auténticas autoridades, es mayoritariamente pesimista: el nuevo partido inauguraría un sistema de dominación sin demasiadas diferencias con los anteriores; la furia de las masas solo habría servido para cambiar a unos individuos por otros. El hecho de que la Historia, pero también la Economía, la escriban los vencedores, junto con el destino que han tenido tantas revoluciones bienintencionadas, otorga una cierta superioridad a las predicciones de lo que algunos llamarían "la ideología dominante".

¿Qué pasará? Ahora mismo es difícil hacerse una idea. Pero las élites -ese entramado relacional entre distintos tipos de políticos, empresas, finanzas nacionales e internacionales y directivos europeos- deberían comenzar a elaborar una estrategia productora de riqueza, empleo y bienestar, como ya se hizo en los años treinta, cuarenta y cincuenta del siglo pasado en las naciones democráticas de Europa. Este cambio de rumbo podría ser compatible con una nueva élite política en el gobierno, para disfrazar así la rectificación de medidas progresistas.

No obstante, y dada la estructura de las grandes multinacionales hoy día -fábricas en el Tercer Mundo, tributos en Suiza y sede parlamentaria en España-, parece un poco difícil imaginar ese golpe de timón. Habrá que seguir atentos. En todo caso, el otoño promete mostrarnos cosas que hace unos años jamás podríamos habernos creído.




sábado, 4 de octubre de 2014

El invariable sentido de las noticias que conocemos cada día

La sucesión de noticias que recibimos diaria y periódicamente tiende a mantener un discurso que coincide, no por casualidad, con las visiones dominantes sobre la sociedad. De esta forma, y como si se tratase de una cadena, cada nueva situación que se produce, cada acontecimiento, vienen a confirmar las conclusiones que se habían extraído ya de los acontecimientos previos. El discurso que enmarca todas las noticias tiende a ser relativamente homogéneo, más que coherente.

Por eso, las próximas noticias que veremos en la televisión probablemente tiendan a confirmar que vivimos en un mundo peligroso lleno de potenciales agresores sexuales y terroristas, del que, en definitiva, no podemos fiarnos demasiado.

El descubrimiento de un desaforado gasto en una serie de tarjetas ocultas por la entidad de crédito CajaMadrid se ha expuesto como un nuevo escándalo para su consumo indignado: durante una serie de años, empresarios, políticos de diferentes ideologías y sindicalistas abusaron de un dinero que no era suyo, contribuyendo con ello a crear un agujero que todos estamos contribuyendo a tapar en estos momentos, a costa de nuestro futuro.

La vergüenza y el enojo que de saber esto resulta no debería tapar el hecho de que este tipo de noticias constituyen un tipo de estocada indirecta a un modelo de entidad financiera que no vamos a volver a ver en este país durante muchos años: las Cajas de Ahorro. La moraleja que subyace a este tipo de noticias es la imposibilidad casi física de que la política y los agentes sociales puedan participar en la gestión de las entidades más importantes para favorecer la creación de riqueza. La economía, para los economistas, para los empresarios y para los expertos independientes.

Esta especie de catarsis que supone la publicación de casos de corrupción -cuya revelación se hace inevitable por razones lógicas- esconde una pretensión de expiación por nuestra parte, pero, al mismo tiempo, estará al servicio de esa idea-fuerza que hemos llamado aquí la privatización de la realidad: muerta la responsabilidad ciudadana y desarmado el Estado por su inefectividad (sin que nos hayan explicado las verdaderas razones de la crisis fiscal), nos movemos a un horizonte de gestión privada de la vida en la mayoría de sus sentidos, bajo la atenta vigilancia de una serie de aparatos estatales al servicio del orden y de la estabilidad de los negocios.

Este capitalismo vigilado, este monstruo esclerotizado y envenenado por la deuda se sigue moviendo. Y las pequeñas batallitas vencidas no son suficientes, ni mucho menos. La esperanza está en la educación de una serie de generaciones que sean capaces de demandar otra cosa. Entretanto, seguirá sonando la misma música desde los telediarios y desde las interminables tertulias.

martes, 16 de septiembre de 2014

¿Economía sin Sociedad?



Los errores cometidos por los economistas en la predicción de la crisis constituyen un lugar común en las reflexiones realizadas a lo largo de los últimos años. Estas críticas han terminado por dirigirse también a los estudios de Economía en las Universidades. Un ejemplo es la protesta organizada por un grupo de setenta alumnos del profesor Gregory Mankiw –autor de uno de los manuales de referencia mundial sobre Teoría Económica- en la Universidad de Harvard. En una carta abierta, estos estudiantes exigían una enseñanza económica más plural, que no contribuyera a la perpetuación de los problemas de desigualdad en el mundo y que reconociera la importancia de otras perspectivas analíticas.

Otro cuestionamiento, también procedente de la Universidad de Harvard, fue realizado por uno de sus ex presidentes, el ex Secretario del Tesoro con William Clinton, Lawrence Summers. Summers ha considerado que los estudios de Economía han errado al centrarse excesivamente en modelos matemáticos que guardan una escasa relación con la realidad y que, por tanto, ignoran la importancia del contexto político, e histórico. Para Summers, una ciencia económica más efectiva para prever y evitar crisis debe estar abierta a más perspectivas teóricas, además de prestar atención a la realidad social en la que los fenómenos económicos tienen lugar. 

Las críticas dirigidas al método de análisis económico convencional se han visto corroboradas con la firma, por parte de 42 organizaciones de estudiantes correspondientes a 19 países, de un documento que denuncia la falta de diversidad intelectual existente en los estudios de Economía. Lo más importante en estas manifestaciones intelectuales es que todas lamentan la escasa importancia concedida a las variables referentes al contexto social. 

La relevancia de las dinámicas del comportamiento social constituye un factor fundamental que debe permitir que disciplinas como la Sociología y, en especial, la Sociología Económica, puedan aportar sus hallazgos al conocimiento y al estudio de la realidad social. Los estudios de Sociología suponen la combinación de la teoría social con el desarrollo de diversas metodologías cuantitativas y cualitativas que constituyen una gran oportunidad para ampliar el marco de análisis de todos los estudiantes que pretendan adquirir una visión más completa sobre los fenómenos económicos. La complejidad de las sociedades tecnológicas avanzadas exige cada vez más de una aproximación interdisciplinar en la que ninguna disciplina de las Ciencias Sociales debe ser ignorada.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Separación de poderes (I): la banca privada y la Universidad

Esta era la página principal de la Web de la Universidad Complutense de Madrid este miércoles por la tarde. Una foto que dice unas cuantas cosas.

Todo lo que ha hecho el Banco Santander por la educación, no solo a través de sus préstamos, sino a través de la Fundación Banco Santander... Todo eso lo tenemos en cuenta. Pero en una coyuntura en la que cada vez más gente percibe que los poderes (también los intelectuales) están enormemente intrincados, esta portada resulta enormemente ilustrativa. Gracias, Carrillo, o quien sea.

Gracias a Iván Cardador por el pantallazo. 

¿Es PODEMOS un partido demócrata?

Si concebimos el Estado como la expresión democratizada de los intereses de la clase dominante, como indirectamente hace Domhoff en "¿Quién gobierna Estados Unidos?" (1969), entonces debemos concluir que este hecho excluye la participación de PODEMOS en cualquier tipo de gobierno democrático en España. En este sentido, este partido debería ser declarado contrario a la democracia actual, como numerosos comentaristas han afirmado en fechas recientes.

El programa de PODEMOS propone, principalmente, una redistribución de la riqueza que afecta de manera directa a los intereses de las clases superiores. Tal modificación material solo puede acometerse mediante la formación de un gobierno democrático.

Dado que, siguiendo la definición que hemos adoptado inicialmente, los gobiernos democráticos lo son porque responden, en gran parte, a los intereses de las clases superiores (de hecho, dichas clases participan de manera muy activa en el diseño y en la arquitectura institucional, antes y después de la Transición), se produce una contradicción inmediata.

De continuar la democracia actual, PODEMOS no podría nunca llegar al gobierno, ni siquiera participar en este de manera significativa. El diseño actual de la política, de las instituciones estatales y democráticas, así como de los medios de comunicación deberían impedirlo.

La llegada al gobierno de esta formación solo podría producirse mediante una sustancial alteración de su programa político, ya que realización efectiva de dicho programa supondría una merma de los intereses de las clases dominantes mediante los resortes institucionales existentes, lo que haría legítimas las nuevas reformas.

A pesar de que las reformas de PODEMOS fueran democráticas, estas afectarían a los consensos institucionales y de clase que fundan la democracia española, por lo que estarían en contra de las nociones democráticas que tenemos en la actualidad.

Por eso existe un enorme rechazo -incluso entre los ciudadanos que se verían beneficiados por esas reformas- y por esta razón este partido no podrá, en ningún caso, conseguir sus objetivos bajo el régimen de circunstancias actuales. "No son promesas realizables" es la expresión ciudadana de la imposibilidad de la redistribución de la riqueza en un sistema político y económico en el que la dominación está legitimada política, institucional y culturalmente.

Mientras el Estado democrático siga siendo un instrumento para legitimar la dominación (algo que seguirá sucediendo y que previsiblemente solo puede negociarse al alza o a la baja) un partido como PODEMOS no podrá formar gobierno. Las formas progresistas se limitarán a conseguir determinadas metas para la mayoría. La acción política de este tipo de partidos debería comenzar situando a "la gente" en este escenario, pesimista pero real, haciéndole comprender lo que pasa y qué hace falta cambiar.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Sobre mis cariñosos vecinos

Deben de llevar ya más de un año juntos y, aunque han disminuido la frecuencia de sus shows, todavía me despiertan, en medio de la noche, con esos gritos de satisfacción. Con el calor veraniego, al abrir las ventanas por la noche, nos convertimos en casi compañeros de piso. Por esta razón me he despertado, más de una vez, en medio de los dos, como una especie de observador internacional. Ellos siguen, a pesar de mi presencia; yo desdoblo EL PAÍS y me pongo a leer la sección de Bolsa, a ver si esta me ayuda a coger algo más de sueño. Es una de las relaciones más duraderas que he tenido en los últimos años...

Lo más curioso es que después, por la calle, no me dicen nada. Y, realmente, podrían confiar en mí, porque los conozco mucho mejor que muchos de sus amigos.

A veces, sobre todo cuando no tienes otra alternativa, está bien querer a tus vecinos. Sean como sean. Aunque hagan esos ruidos. Aunque después de dormir juntos no nos saludemos. Quizá, en unas ciudades cada vez más impersonales, ocupamos una isla de urbanidad y cariñoso civismo. Eso sí, a mí que no me toquen.

La próxima vez que me despierte entre ellos, espero que me hayan comprado, al menos, el Foreign Policy. Así aprenderé cosas nuevas.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Sobre las propuestas económicas de Podemos (artículos en la red)

Cuando se habla de Podemos, la conversación se desvía generalmente hacia detalles o aspectos que no son precisamente fundamentales. Durante los últimos días se ha producido un debate en la prensa sobre sus propuestas económicas. Dicho debate se produjo por la publicación de un artículo de Antonio Roldán Monés en El País, sobre las propuestas económicas de la formación. Alberto Montero Soler, uno de los responsables económicos de la formación, ha respondido este sábado desde Público, en un largo y complicado pero interesante artículo. 

Ahí los tenéis, por si queréis evaluar sus propuestas. A mí me quedan muchísimas dudas, pero esto es mejor que nada.


jueves, 4 de septiembre de 2014

De cuando el calor nos hacía felices...


El viento es bastante cálido para ser septiembre. Recuerdo que, hace varias décadas, me entristecía ligeramente cuando el aire comenzaba a tornarse más fresco: era una de las primeras señales de que los tiempos de piscina estaban caducando hasta el año siguiente. Junto con ese aviso llegarían los de mi padre/madre, con esa pose autoritaria de quien parece que disfruta con la prohibición cercana. De ahí hasta el cuarenta de mayo mediaría un lapso en el que la piscina se convertiría en un museo abandonado del verano.

Lo cierto es que hoy día, que la temperatura de agosto pugne por sobrevivir a septiembre no me inspira alegría alguna. La razón: en la piscina poco puede hacerse ya. Los treintañeros no podemos jugar al "tiburón", como hacíamos cuando éramos chicos. El tiburón se la quedaba y tenía que pillar al resto de los niños, que solo podían salirse de la piscina y dar tres pasos como máximo. A veces, uno de los críos, a punto de ser pillado por el tiburón -que no podía salir del agua- saltaba a la piscina por encima del escualo, dándole un ligero capón en la cabeza. Aquello equivalía a un triple de la NBA, como poco.

La verdad es que el juego se enriquecía mucho cuando se la quedaba el oprimido con causa de la urbanización. Pongamos que se llamara Antonio Camembert. Cuando Camembert se la quedaba, el número de jugadores se duplicaba automáticamente: todo el mundo quería disfrutar de aquel momento. De hecho, el juego del tiburón -y otros muchos como la liebre o el escondite-  bien podían ser interpretados como un decorado que esperaba a que Camembert se la quedara. De ahí a que abandonara el juego llamando a gritos a su madre mediaba un orgasmo infantil, una orgía de gritos y de adrenalina que ni la mejor bebida alcohólica podría procurarnos hoy en día.

La verdad es que, recordando aquellos días, creo haber dejado los momentos más creativos de mi vida: la vez que secuestramos a un niño pequeño sin pedir rescate, cuando lanzamos un pollo frito a los bloques de enfrente... Nadie premia este tipo de proyectos de I+D. Probablemente por eso marchamos a la cola de la recuperación de una crisis que no quiere marcharse, y que nos sigue acechando como un tiburón difícil de sortear.

Creo que hoy voy a esperar un rato en la puerta de la urbanización, por si alguien quiere seguirme. Podríamos planear un secuestro, ir a la pollería o buscar tiburones.

PD1. Hablando de tiburones, el presidente del BCE, Mario Draghi, acaba de poner casi gratis el precio del dinero para los bancos. Eso quiere decir que el peligro de deflación está más cerca. Lo que ocurre, en realidad, es que mucha gente de los países periféricos está muy pero que muy pobre, y las cosas no aumentan de precio, dada la falta de demanda. No sé si poniendo el crédito gratis nos va a llegar la sangre al cuerpo, pero se trata de otra medida no ortodoxa que indica que la crisis no ha pasado aún. Señal de esto último es que los parados son más que en julio. Empieza un curso político interesante.

martes, 2 de septiembre de 2014

Sobre cortar cabezas (de quien probablemente no lo merece)

Los islamistas del Estado Islámico (EI) miran a la cámara y decapitan a periodistas occidentales, como aperitivo de la Cruzada que creen estar comenzando. Un nuevo mal que tiene ciertos tintes de ficción: muchas películas de acción norteamericanas se han desarrollado en medio de territorios ocupados por grupos integristas religiosos, una vez que los ateos (los comunistas) dejaron de existir.

El mundo pierde, de nuevo, su inocencia, con el ascenso de peligros difíciles de controlar: los militantes y guerreros del EI, la confrontación ucraniana, las contiendas en Libia, en Siria, en Palestina...

La principal explicación parece residir en el hecho de que EEUU, el policía sin sueldo -pero con dietas- del planeta, acusa una crisis presupuestaria que ha hecho disminuir su contingente en la mayoría de estos países. Por ello, algunos analistas, como los de Financial Times, piden que las potencias occidentales aumenten su participación en la máquina justiciera de la OTAN.

Parece difícil planificar un planeta al gusto de las inversiones económicas. Las revoluciones árabes han conducido al auge de integrismos más o menos moderados, cuando no a enfrentamientos con miles de víctimas mortales y sin aparente solución. La caída de los tiranos del socialismo árabe caducado ha resucitado el odio entre creencias, etnias y tribus.

La inestabilidad es una condición permanente, lo cual implica una gran contradicción. Bien como condición necesaria para que los que ganan sigan ganando, bien como efecto colateral de estas condiciones, seguiremos viviendo en un mundo lleno de peligros. Con tantos guionistas exitosos, lo de grabar decapitaciones se quedará probablemente corto en poco tiempo.

PD1. PODEMOS alcanza el 20% del apoyo de los electores, según EL MUNDO, dejando a IU con un 4% y a un solo punto del PSOE. El sorpasso virtual ya se ha producido. Se trata de un ascenso fulgurante, que bien podría dar paso a una caída estrepitosa. Considero que, en lo relativo al crecimiento de esta formación, existe una cierta burbuja mediática -con intereses de diversos tipos-. El tiempo lo dirá.

PD2. Pujol comparecerá en el Parlamento. CiU podría partirse en dos. Sigo pensando que el futuro gobierno de la Generalitat seguirá siendo ERC-CiU, con un tinte fuertemente independentista y el blanqueamiento de los elementos más combativos de Esquerra. El frente popular ERC-ICV-CUP puede quedar materialmente descartado. Creo que aquí la banca también gana (la Banca Catalana, supongo).

PD3. Segundo día de curro... Aunque improductivo, jode igual.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El Valls de Hollande

François Hollande llegó a la presidencia de la República francesa con todo el crédito agotado. Aquellos que financian los préstamos nacionales, junto con todo el conglomerado industrial y mediático que los rodea, habían decidido ya que Francia debía reformarse. Las promesas socialistas murieron antes de poder ponerse en práctica.

La incapacidad para reformar la economía por la izquierda, el aumento del paro y la pérdida de votantes llevaron al equipo de Hollande a buscar por la derecha la ventaja perdida. Con ello, el gobierno del PS se convertía en el enésimo ejecutivo que seguía a pies juntillas las máximas de las élites del poder: lo principal es permanecer en el gobierno, adaptando los recursos o la ideología a las corrientes imperantes.

Para este cambio, Hollande designó a su ministro de Interior, Manuel Valls, que declaró ante la prensa que la izquierda, para querer serlo, debía participar del mismo lenguaje y lógica que el resto de tendencias ideológicas imperantes. La izquierda solo podía seguir siendo tenida en cuenta si se vaciaba de contenido.

Con estas ideas como punto de partida, Valls ha hecho los últimos ajustes en su ejecutivo: la promoción de Emmanuel Macron al cargo de ministro de Economía representa la señal más clara de que el gobierno socialista pugna por adaptarse a toda costa a las circunstancias. Macron, licenciado de la elitista ENA -como la mayoría de sus compañeros-, ha trabajado, y no de cajero precisamente, para la banca Rotschild, y tiene claro que los impuestos altos, la redistribución y la gestión estatal de la economía los aproximarían a "una Cuba sin sol", como declaró al principio del mandato de Hollande.

Con estas últimas noticias, el Valls de Hollande continúa. La derrota ideológica -el hecho de asumir las ideas dominantes- ha traído consigo un enorme entusiasmo en relación con las tesis de la austeridad y la desregulación de las relaciones económicas. La prima de riesgo lo agradecerá. Y todos los ciudadanos que decían que "Francia no podía seguir así", también. Pronto notarán los primeros beneficios: un ligero aumento del empleo, mayor crédito internacional... Francia se moderniza, lo que ocurre es que este es un capítulo más de una larga serie. Veremos cuáles son los efectos secundarios.

lunes, 21 de julio de 2014

Diario de un analista confuso (12). Repita conmigo

Eran las ocho de la tarde y yacía en el suelo, doblado a la altura de mi abdomen. Esperando a que ocurriera algo. O a desmayarme. Acababa de subir quizá no mucho más de dos kilómetros de los Pinares de San Antón, en Málaga, a unos 35 grados de temperatura, y luchaba por poder contarlo.

En todo lo relativo a este tipo de momentos suelo comportarme de manera demasiado dramática. Me refiero a los prolegómenos antes de vomitar.

Porque uno vomita, pero antes pasan muchas cosas. Parece que se va a pasar, que solo es un mareo, uno quiere acostarse y dormirse, como si así le dejara la responsabilidad a otro. Pero luego finalmente todo ocurre, sentados o tumbados.

Pero lo peor es vomitar en público y después de haber hecho deporte, sobre todo de manera competitiva. Ocurre esta dualidad: potar después de una botella de ron es una señal de haber hecho las cosas más o menos bien; hacerlo al final de una subida en bicicleta es la prueba de que no vales ni para que te cuenten un secreto. Algo así como el infierno de los deportistas.

Finalmente no arrojé. Es cierto, hay testigos que probablemente esperaban lo contrario, pero que tuvieron que conformarse con que la sangre volviera a mi cara y mi hígado dejara de dudar. Al final todo quedó en una anécdota. Lo del vómito es una delgada línea roja que separa al infraser del campeón olímpico. Y yo me mantengo, por el momento, del lado de las medallas.

Digo lo de las medallas porque hay que ir a por todas siempre. Me han preguntado en el taller de teatro que acabo de comenzar a qué aspiro y he respondido que a un Óscar, cómo no, pero, eso sí, al de actor de reparto, que hay que partir con cierta humildad. Ante las caras de sorpresa de las compañeras, he conseguido que un par de los que se han apuntado se sumen al carro de este tipo de premios.

Los hobbies son campeonatos ocultos donde obtener pequeñas victorias. Si no, ya veréis, que luego os las restregarán.

Actualidad

Podemos va a hacer el agosto. Nunca mejor dicho. Han conseguido un éxito electoral en el momento en que España se queda sin titulares. Entonces es cuando la extrema izquierda amenaza la piel de toro y "los demócratas" han de defender lo conseguido en el intervalo ? - 2014*. Por una vez, la fijación de la agenda mediática beneficia a la banda de galos molestos que han quedado definidos como la primera amenaza a la democracia, ya por delante de los terroristas de los que, por supuesto, son muy amigos.

Esperanza Aguirre y Pablo Iglesias escenificaron un duelo muy entretenido en la televisión este fin de semana. Los dos se decían "repita conmigo" y todo eso. Parece que ganó Pablo. Y que los "oficialistas" van a tener que cambiar de táctica. Pero creo que Podemos (e IU, y lo que haya por ahí) tienen que dar un paso más: explicar un programa posible y de qué depende que tal programa sea posible. Son dos tareas distintas: las cosas dependen de que la gente crea que pueden hacerse. Y cuando decimos "la gente", lo hacemos en un término muy amplio.

A Podemos le queda, en definitiva, hablar de políticas públicas. A los insultos responden estupendamente. A ver qué tal lo hacen con las preguntas de verdad: ¿quién gobierna? ¿Cómo se gobierna? ¿Cómo se puede ayudar de verdad a la gente? ¿Cuánto tiempo llevaría todo esto? Repita conmigo...

jueves, 17 de julio de 2014

Diario de un analista confuso (11). Paradojas democráticas

Después de la tesis, estoy como desinflado. No soy capaz de realizar un esfuerzo si soy consciente de que se trata de tal. Es decir, sería capaz de correr veinte kilómetros, pero no puedo con la idea de correrlos.

Por eso, como puedo realizar esfuerzos si no percibo que los estoy haciendo, el sábado me fui a Ronda en coche. Allí estaba mi amigo Taewo Kan, que había venido de Washington y que, como podéis imaginaros, no nació en Arriate precisamente. Estuvimos todo el día y la noche por la ciudad, que además estaba llena de coreanas que se sumaban constantemente a nuestro grupo. Como estas chicas no hablaban buen inglés, me fue prácticamente imposible comunicarme con ellas. Pero me dijeron que los españoles éramos guapos, así en general. 

Al final de la noche había que dormir en algún sitio, y mi amigo Taewo tenía una enorme cama de matrimonio en su hostal. Insisto en lo de ENORME. No obstante, como no se duerme con un chino todos los días, me costó un poco conciliar el sueño. ¿Y si los coreanos por la noche asesinan? ¿Y si en un momento dado se le iluminan los ojos? Al final resulta que duermen como todos los demás seres.

Actualidad

El PSOE tiene nuevo secretario general. Se llama Pedro Sánchez, un ex consejero de Cajamadrid que va a renovarlo todo. Cada nuevo recambio del PSOE lo tiene más difícil: modernizar el partido y, al mismo tiempo, satisfacer a todo el mundo (a las patronales, a los sindicatos, a las televisiones...). Quizá sea cosa de lo que llaman las formaciones de gobierno, es decir, las que al final constituyen ejecutivos y toman decisiones verdaderamente vinculantes. Y responsables.

Hasta ahora, las formaciones que cuentan se han comportado así. Y creo que esto se debe a algo que podríamos denominar la paradoja de la democracia.

Derivo esta idea de la más original conclusión de Gwen Moore y John Highley que, al analizar distintos procesos de transición desde dictaduras a democracias, descubren que la transición democrática solo llega a buen fin si la élite democrática que impulsa el cambio se mantiene de acuerdo con la élite dominante durante la dictadura. Lo contrario llevaría a una polarización política y a un enfrentamiento que reproduciría procesos autoritarios.

No hay que ser un lince para sacar la siguiente conclusión: para llegar a una democracia desde una dictadura no puede haber ruptura. Luego, ¿se llega realmente a una democracia si la facción dictatorial aprueba el cambio? Y, lo más difícil de todo: ¿a dónde se llega si no?

No tengo un grado de experiencia investigadora y vital que me permita llevar muy lejos esta generalización, pero quizá podríamos ampliar estas conclusiones al concepto de democracia. ¿Entendemos democracia como aquel sistema estable en el que los cambios de gobierno son previsibles? España sería, por tanto, un sistema democrático, ya que PSOE y PP son dos partidos que chocan, pero que no se encuentran diametralmente enfrentados.

¿Qué pasaría si se generara un escenario parlamentario con élites de distinto signo que no coincidieran en lo fundamental? Llevaría a una vida política inestable (mala para las inversiones extranjeras, por ejemplo) y que podría degenerar en cualquier momento en un enfrentamiento civil. Sí, como en la Segunda República. Un proceso democratizador que terminó con una guerra y una dictadura que, paradójicamente, condujo, sin ruptura, a una democracia.

Una democracia sin acuerdos conduce a una dictadura. La única manera de tener democracia es vaciarla de contenido. Las sociedades democráticas existen como tales porque en ellas la esencia de la democracia, que provoca intrínsecamente inestabilidad, ya no está presente. Esta contradicción se acentúa cuando los niveles de desigualdad se incrementan. Por tanto, desigualdad y democracia guardarían una relación inversa. ¿Cómo democratizar una nación muy desigual? Pensad en Allende.

Cuando oigáis llamados a la estabilidad y a la responsabilidad, pensad en la paradoja de la democracia. Igual os resulta útil.

lunes, 7 de julio de 2014

Diario de un analista confuso (10). Doctor Villena Oliver

Por fin, soy doctor.

Desde la semana pasada, todo es distinto. Me invitan en los bares y la gente, por la calle, me saluda de acuerdo a mi nuevo título. El alcalde está ya preparando un museo en el que se incluirán todas mis piezas de trabajo. No sé si es por mis piezas de trabajo o porque el alcalde siempre está construyendo museos. Allá a donde voy me llevo aplausos, aunque sea al salir de un baño público.

Sacarse el título de doctor sirve para experimentar de manera clara cómo, al menos en este país, la cualificación y las posibilidades de trabajo van cada una por un camino diferente. Con todas las exageraciones en las que incurrimos cuando felicitamos a alguien que ha conseguido algo después de un gran esfuerzo, nadie ha llegado a decirme ni un "ya verás que no te va a faltar trabajo"... El tema del empleo ha pasado de ser un tema difícil a convertirse en un tabú. Es como un muerto que se encuentra en medio de una habitación, que todos vemos y que por tanto no es necesario mencionar. Es decir, te puedo felicitar y animar, siempre que sepas que el muerto es el muerto y que lo tenemos ahí al lado. Y lo mejor es no sacar el tema.

Entretanto, me he propuesto descansar y aprovechar un poco de Málaga hasta que me toque volver a encerrarme... o irme muy muy lejos, como a Latinoamérica o a Toledo, ya veremos.

Actualidad

Dicen los aspirantes a dirigir el nuevo PSOE que hay que prohibir las puertas giratorias. Permítaseme exagerar un poco para subrayar mi posición al respecto: yo estoy a favor de las puertas giratorias. ¿Por qué? Las puertas giratorias (revolving doors) son una expresión rastreable de las relaciones existentes entre los distintos poderes que nos rigen. Acabar con dichas puertas solo terminaría con las noticias (Fulanito entra en el consejo de Administración de X...), pero las relaciones se seguirían produciendo.

Que los ex ministros dejen de entrar y salir de Endesa no termina, ni sirve para hacer retroceder la concentración del poder. Las puertas giratorias se producen porque la minoría estructural que administra la dominación necesita ir renovándose periódicamente e intercambiando información. Nadie en el PSOE habla de desconcentrar la dominación: sería muy atrevido. Por eso se propone que los socialistas no prueben más la puerta giratoria. Todo un cambio de rumbo. Luego se preguntarán por qué no generan ilusión.

Me temo que el gran partido de la izquierda va a seguir estancado mucho tiempo. En otra entrada hablamos de los demás.

martes, 24 de junio de 2014

Diario de un analista confuso (9) Llueven hostias

Llueve el primer día de verano. No está mal: ojalá lloviera uno de cada cinco días durante estos tres meses.

No he entendido nunca la enorme devoción que se le tiene a la noche de San Juan. Cuando en la carrera nos daban las fechas de los exámenes del segundo cuatrimestre, la mayoría de la gente se preguntaba si tendría San Juan. ¿Para qué? Aquello me molestaba silenciosamente.

Una posible explicación es que se trata de una festividad que nos ha gustado mucho de pequeños, por lo que nos resistimos a que se nos confisque en el tránsito a la madurez que la Universidad anuncia en teoría. Digo en teoría porque la Universidad ya solo representa una prolongación del instituto, una nueva educación voluntaria-obligatoria que apenas nos diferencia para lo que llaman el mercado laboral.

Este viernes defiendo mi tesis, un espectáculo formal en el que se le dará el visto bueno al trabajo que he realizado durante casi tres años. Y después, la incertidumbre y los convierte-esta-etapa-en-una-oportunidad...

Vamos, que estoy muy preparado. Como el Príncipe. Ambos tenemos en común esa cualidad: estamos muy preparados, aunque no sabemos muy bien para qué. Pero lo estamos. Me preocupa que el país se haya llenado de gente muy preparada. Gente que estudia e investiga, pero que no encuentra nada, en definitiva. Empiezo a pensar que hay oficios que deberían desaparecer, que estamos aquí figurando. Que no pintamos mucho... 

Actualidad

Se le está dando una importancia excesiva a Podemos. Y, como consecuencia, este nuevo partido ha aumentado su relevancia. En cambio, no hay muchos análisis que versen sobre lo importante: ¿qué propone esta nueva formación?

Un primer vistazo a su programa me hace pensar que no tiene nada excesivamente original sino que, visto con perspectiva, se trata de un conjunto de medidas de choque propias de la socialdemocracia en momentos de crisis: aumento de la demanda agregada (incluyendo aquí la propuesta de renta básica para todos), intervención de grandes empresas, financieras o no, política fiscal progresiva con aplicación a las rentas del capital... Pocas cosas de las que se proponen serían novedosas para los políticos socialdemócratas e incluso, en algunos casos, democristianos en la Alemania, Inglaterra o Italia de los años cincuenta, sesenta o setenta.

Más interesante es la proliferación de los denominados círculos. Tales organizaciones podrían actuar como controles de las actuaciones nacionales y territoriales del partido. La combinación entre movimiento social y partido político integrado en el Parlamento sí puede ser una experiencia más novedosa. El problema es que los participantes de los círculos no estarán remunerados y además representan cobayas de un nuevo experimento democrático. En tales circunstancias resulta un tanto complicado y difícil mantener la paciencia. Sobre todo, cuando las cámaras se harten del coletas y se pongan a hablar de otras cosas, como de que hoy ha llovido un poco.

Sí hay algo nuevo bajo el sol y es una motivación mayor de cambiar cosas. Pero sigue sin ser suficiente.

jueves, 5 de junio de 2014

Diario de un analista confuso (8). Sobre gente fea que pide Repúblicas

No hay nada como una buena película. Ayer era X-Men, como podría haber sido Blade. Me encanta Blade. Creo que porque me identifico con el protagonista. Cuando, por la mañana, el despertador ha sonado ya repetidas veces, me digo a mí mismo: "vamos, Blade, tienes que levantarte, no puedes seguir durmiendo"... y muchas veces me acabo levantando.

Y cuento esto porque hay gente que todavía desprecia este tipo de cine. No hay películas de acción tan buenas como "Difícil de matar", protagonizada por Steven Seagal. En ella, hay un individuo en coma al que se le intenta asesinar con una inyección letal pero, que en el momento en que se va a cometer el crimen, golpea al enfermero/impostor y comienza a arrastrarse por el hospital. Una media hora después ya se ha recuperado, se ha afeitado e incluso se ha ligado a la tía guapa de la película. En la vida pasa esto continuamente.

No me gustan esas personas que ven películas solo para citarlas después ("esto me recuerda a aquella película de Ingmar Bergmann...". Son como esos excursionistas que miran el paisaje a través de sus cámaras de fotos (¿cómo encajarán estas cataratas en el fondo de mi pantalla de Mac?) En las vistas a los paisajes debería haber policías multando los excesos de fotografías. Se sacaría mucho dinero y los Facebooks se descargarían de basura ajena. Nacionalizar las fotos. Las maravillas solo pueden verse con los ojos, rezarían carteles por todas partes.

Ahora mismo me he subido en transporte público, compartiendo asiento con una japonesa que tiene una cámara de fotos. Además, la tiene conectada a un enorme móvil, en el que estará viendo lo que ha sacado de Málaga. Igual si le tiro la cámara por la ventanilla y no el móvil su disgusto será más atemperado. Pero algo tengo que hacer.

Actualidad

El Rey de España, Juan Carlos I, ha renunciado al trono en favor de su hijo, Felipe. Esto es algo que no había pasado antes. El Rey había hecho muchas cosas: cazar vedettes y hacer el amor a elefantes y a osos borrachos (no sé si he cambiado algunos términos de la historia, pero más o menos). Pero nunca antes había abdicado, y menos en favor de su hijo. Esperemos que Felipe sea, por lo menos, tan bueno como su padre.

Va a ser una operación rápida. Menos del 30% de la población, según la empresa Medias Falacias S.L. para Molestaresloquecuenta, apoyan la República. De este 30%, un 40% quiere un régimen republicano con un miembro de la antigua Corona de presidente, por lo que se estima que el apoyo al cambio de forma de gobierno sea exiguo. A pesar de ello, mucha gente fea y mal vestida ha salido a la calle para pedir volver a 1931. Mujeres con el pelo corto, zapatillas, la mayoría sin apariencia de saber cocinar... Hombres con melenas, fumando, repartiendo droga a buen seguro. Esperamos seguir informando de manera objetiva como hemos hecho hasta ahora. Mande sus fotos sobre la manifestación republicana, no se quede atrás.

domingo, 1 de junio de 2014

Diario de un analista confuso (7) ¿Pablo Iglesias a las primarias del PSOE?

Esta última semana he terminado de hacer una solicitud para una beca postdoctoral en la Universidad de Budapest. ¿Que por qué? Porque tengo que ir pensando en el futuro-presente y, a punto de leer la tesis doctoral, he de estar ya activo, buscando nuevos yacimientos de empleo (Rodríguez Zapatero, 2008).

La verdad es que, aunque he hecho todos los interminables trámites para obtener la ayuda, espero que no me la den finalmente. ¿Qué hago yo en Budapest, sin españoles, con tanto frío y lejos de mi casa? Es "el drama de la emigración", pero en versión clase media: la necesidad de los ya-no-tan-jóvenes de salir de lo conocido para obtener un empleo que se corresponda aproximadamente con el nivel educativo que han alcanzado después de unas tres décadas.

La culpa es mía, por dar tantos tumbos. Acabada la carrera de Económicas, trabajé en una inmobiliaria, cosa que no pude tolerar. Antes de terminar Comunicación Audiovisual, me uní a un periódico madrileño, para pasar después por otros medios y gabinetes de comunicación. Es mi responsabilidad si después se me ocurrió volver a la Universidad para doctorarme. ¿Y ahora qué? ¿Quién ofrece una ocupación para esta combinación de esfuerzos? Solo espero no verme empezando otra nueva disciplina.

Por hoy, el apartado personal no da mucho más de sí. Pasamos a lo político.

Actualidad

Seguimos con el fenómeno Podemos. Algunos medios de comunicación critican que las televisiones hayan sacado tanto a Pablo Iglesias. ¿Por qué? ¿Es que no sacaron a Valenciano y a Arias Cañete en el debate de TVE? ¿Acaso, con lo que han hecho, nos hemos acercado a otros países en pluralidad ideológica? Es posible que exista una fuerte relación entre diversidad mediática y pluralidad parlamentaria. Por ello, que haya voces pidiendo que esta tendencia se revierta representa un ejemplo de lo que en realidad somos o hemos sido hasta ahora. Bipartidismo político y electoral, reproducido en una clase periodística que recrea debates televisivos favorables o contrarios a solamente dos partidos.

También se habla de la crisis del PSOE. Aunque parece una tontería lo que voy a decir, lo haré: ¿por qué no dejar que Pablo Iglesias se presente a las primarias? ¿Acabaría siendo el menos votado? Quizá constituyera la mejor manera de cambiar el rumbo del partido, siempre tan comprometido con las clases más bajas. Si no se hace algo así, la renovación de los renovadores seguirá sabiendo a lo mismo. Y el PSOE es todavía necesario para pensar en cualquier coalición de gobierno alternativa a la que Rajoy y los suyos representan. Hasta aquí, por hoy.

jueves, 29 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (6). PODEMOS

Estuve hace unos días en París, en un congreso. Había gente muy curiosa. Por ejemplo, un tipo que parecía tener unas gafas con nariz de pega, solo que en realidad eran sus gafas y su nariz. También, otro que tenía un pulso mucho peor que el mío y que, además, se parecía al personaje que termina suicidándose en "Alguien voló sobre el nido del cuco". La verdad es que al oírlo hablar, parecía casi normal. Bueno, si se tiene en cuenta que ocho de cada diez veces no soy capaz de descifrar el francés.

No obstante, he hecho algunos progresos. No sé si queda algún lector de mis aventuras francesas, hace ya un año. Cuando llegué a Toulouse, solo sabía decir "Je suis dentist". Y, claro, encontré pocas ocasiones en las que introducir esta frase, lo que me provocó cierto aislamiento al principio; solucioné esta situación con el peor remedio: juntándome con españoles.

Pero en esta ocasión ha sido diferente. Los organizadores del congreso, que eran relativamente jóvenes, me invitaron a tomarme alguna que otra cerveza y champán, lo que mejora mucho el francés: todos parecen entenderte e incluso puedes llegar a corregirlos si te haces con una botella entera para ti.

Nos quedamos en una azotea desde la que se podía ver el centro de la ciudad, rodeado de una arboleda y una vegetación impresionante. He estado ya cuatro veces en París (tres de ellas jugando a ser revolucionario) y cada ocasión supone una historia nueva. Quizá lo peor sea lo de los aviones y los aeropuertos -algo que he comentado en algunas ocasiones en el blog-. Me parece que algún día sucederá algo terrible en los vuelos low cost: tanta gente apretada e irritable promete una noticia digna de un especial de Telecinco. Por lo menos.

Estoy preparando la lectura de la tesis mientras algunos alumnos del año pasado me preguntan si puedo hacer de personaje para una especie de documental de cuatro minutos. Yo creo que me lo piden porque estoy a tiro y porque saben que voy a decir que sí. Pero es un orgullo poder trabajar con gente tan especial. Es una de esas compensaciones de una profesión esclerotizada en la cuantificación de unos méritos que han llevado a muchos a confundir los medios con los fines. Como en casi cualquier otro sitio, par ailleurs.

Quizá nuestro error sea tener, en general, las expectativas demasiado altas. Queremos que la izquierda sea estupenda, que la Universidad implique una isla de libertad... Con el entusiasmo, siempre la decepción, como ese amor fatal que no obstante se hace continuamente inevitable. Quizá la valentía esté en ilusionarse inocentemente, a pesar de asumir que dicha ilusión será dolorosa en algún momento futuro. Creo que no es una mala forma de vivir. Peor es el tabaco, dicen.

Actualidad

Podemos ha ganado las elecciones europeas: la principal prueba es que la formación de Pablo Iglesias ha obtenido 5 escaños en un parlamento de casi 800. Aun así -y al tiempo que los Le Pen se hacen con casi 25 asientos-, la extrema izquierda ya recorre Europa de manera fantasmagórica. Tertulianos malhablados recuperan dossieres de los meses pasados para hablar del nuevo mal. A Pablo le salen hijos bastardos por todas partes. La preocupación se conjuga con la "ilusión" de miles de militantes que se reunirán en las próximas fechas en las delegaciones informales de esta nueva formación política.

De nuevo, la ilusión (desmedida) y la decepción (hundimiento generalmente desproporcionado). Mi opinión es que se trata de una respuesta a un desencanto rabioso que requiere de una ciudadanía cada vez más capaz de controlar lo que está pasando. Sin "la gente", PODEMOS será como aquel PSOE pre-Suresnes que terminó por adaptarse a la estructura de dominación de la sociedad española. Una estructura que, según algunos autores, no se modifica sustancialmente desde 1939. Por fortuna o por desgracia, las estructuras sobreviven a las personas, a los partidos, a las organizaciones, e incluso a los acontecimientos (de hecho, las estructuras producen muchos de estos últimos). Esto último no es emocionante ni divertido, pero es fundamental. 

No se trata de ser un aguafiestas (que también). Sino de tratar que la ilusión se conjugue con realismo y la bofetada (que siempre se produce en cierto grado) no produzca un pesimismo deprimente que nos lleve a una situación aún peor. De nosotros depende, una vez más. ¿Podremos?

martes, 20 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (5) Funcionarios, Falciani, motoristas y comerciales malhumorados

Han pasado muchas cosas estos días.

Acabo de depositar la tesis. He vencido al funcionariado español. A pesar de que he entregado más papel del que existe, no han podido derrotarme. Según dicen, ayer por la noche, un administrativo se ahorcó después de saber que yo no había cometido ningún error en los formularios. Por lo visto, estas cosas suelen pasar a menudo en este gremio.

La tesis está terminada. Ahora comienza el casting para la película.

En otro orden de cosas más interesantes, el viernes conocí a Hervé Falciani, el informático que publicó la lista de los 130.000 evasores fiscales. Celebraron un mitin de su partido, el Partido X, y después se quedaron a cenar. Tengo que decir que intenté irme sin pagar, pero Falciani me pilló. Al final fueron 16 euros, sin multa. Es majo.

Me han pasado dos cosas recientemente*:

- Por una parte, ayer hice una maniobra dudosa al volante y un motorista se cabreó. Me estuvo persiguiendo un tiempo, gritándome a la ventanilla. Intenté ignorarlo. Pero tuve que parar en una rotonda. Entonces, vi su cara, encendida: me suplicaba que parara en el arcén, para poder pelearnos, mientras decía un montón de cosas sobre mi madre. La prostituta que llevaba atrás le decía que se tranquilizara, que no por buscar con la voz más alta iba a dar finalmente con su padre. Estuve tentado de formar un generoso beso con mis labios a través de la ventanilla del coche, para ver si eso lo relajaba. Pero decidí no arriesgarme. Tenía una reunión en la facultad y estaba preocupado por si me pasaba algo malo allí. Paradojas de la cotidianeidad.

- El otro día me llamó un comercial de Orange, latino. Al cogerle y oír su acento, le dije, sin dudar, lo contento que estaba con Telefónica. Era, pensé, una estrategia preventiva, para dejar las cosas claras. El comercial me contestó recriminándome que él me llamaba y que yo no sabía para qué me llamaba, y que ya lo había rechazado. Cuando estaba a punto de pensar en sus progenitores, el comercial me colgó. Y desde entonces solo pienso en él: ¿quién será? ¿qué le hace ser diferente a los demás? Ha dejado el número grabado: quiero llamarle para tomar un café y siempre que suena el móvil espero que se trate de su voz. ¿Es una nueva estrategia de marketing, o he descubierto que hay alguien razonable después de todo?

Actualidad 

¿Estamos ante una transformación de la política española a raíz del surgimiento de nuevos partidos con intención de voto? No es imposible, pero la Ley Electoral y el clima mediático español lo pondrán difícil. La mayoría de las cosas depende de eso que llamamos "la gente". Esa enorme cantidad de personas que actúa, muchas veces, de manera gregaria. Del individualismo de la gente depende el cambio. Entretanto, partidos y movimientos sociales seguirán predicando en el desierto. Es la paradoja de las democracias: votan las mayorías, pero normalmente a favor de los deseos de las minorías. Ya lo dijo Karl Marx, lo que pasa es que la solución que Lenin decidió aplicar en Rusia no salió demasiado bien. Y en nuestra memoria queda eso: unos bloques grises, colas para comprar lechuga, cárceles de hielo... ¿Acaso no es una derrota ideológica recordar el terror, o es que el terror fue tal que no podría esconderse de ninguna manera? Preguntas para las que no tengo respuesta. Menudo analista.


* Una de las historias, o las dos, podrían ser verdaderas. Esperemos que el motorista y el comercial no sean la misma persona. Porque vaya humos.

martes, 13 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (4) ¡Contra el individualismo!


Habría que hacer un listado de expresiones y frases que muchos repetimos sin reflexionar: "tenemos un problema con el individualismo", "las redes sociales están acabando con la interacción cara a cara", "hay una crisis de valores"...

Ocupémonos hoy de la primera. 

La repetición aborregada de lemas indica que el individualismo, en el fondo, no ha llegado tan lejos. Dicho individualismo habría dejado a Barrabás en la cárcel y habría liberado a Jesús (me permito aquí hacer un poco de demagogia cristiana). Cuando Jesús, que reunía todos los méritos para ser concejal de Nazaret, o incluso alcalde -no había creado dinero, pero sí había realizado otros milagros menos onerosos- acabó en la cruz, las multitudes irreflexivas, catetas y asustadizas acabaron con lo bueno que este individuo quería traer.

Creo que si la misma masa se hubiera parado a pensar "hostias, este tío es majo de verdad, y el otro es peor que Carlos Fabra", la Historia se hubiera desarrollado de otro modo y todos estaríamos ahora en el Jardín del Edén, y no en el paro. Con estos dos párrafos me he podido cargar ochenta USBs de Historia de la Humanidad. Soy consciente.  

Si el lector ha querido leer hasta aquí, habrá comprobado que las cosas, por suerte, no son blancas ni negras. El individualismo es una dimensión de la vida social que no solo alude a comprarte muchas chucherías y escondértelas para que no te pidan. Representa, además, la salida de la etapa más oscura de la Historia, cuando había una autoridad que decía lo que estaba bien y lo que no. La llegada de la libertad produce inseguridad, naturalmente. Pero creo que es bueno aceptar el reto y buscar un punto medio a partir de ahí. En el individuo están muchas de las soluciones a nuestros problemas actuales: ¿por qué abolirlo?

En España, la Iglesia, garante del fascismo postizo de Franco, sigue teniendo mucha influencia... también en la izquierda. Por esta razón, no son pocos los Torquemadas que categorizan las maneras de pensar para controlarlas. Si te han tachado por pensar por ti mismo, piensa que no estás solo.

Actualidad

Hablan de una "gran coalición" PP-PSOE. Es un globo-sonda: un sondeo gratuito; de esta forma, se puede ver cómo impacta en la población objetivo. Creo que la mayoría de la gente lo vería bien. ¿Y la izquierda real? Se quedaría en la oposición, cómoda, proponiendo sin riesgo de ganar. Hasta el final de la crisis. Por ahora, no hay partido.

Han matado a tiros a una política del PP. Parece que es la venganza de una loca. Y ahora hay una serie de tertulianos drogadictos y puteros diciendo que la culpa es de la gente que hace escraches, protesta y critica. Y una serie de digitales que reproducen lo que dicen dichos puteros y puteras. Tenemos lo que nos merecemos.