Si por algo se puede distinguir esta tribuna que el imperio (Internet) nos permite, es por perseguir el borreguismo y el pazguatismo hasta la muerte. Más allá de toda ideología, en la conducta del autor de las líneas que componen cada entrada del blog, permanece un intento de criticar lo establecido y dado por bueno sin cuestionamiento previo.
Hago esta declaración de principios porque empieza a preocuparme la admiración y ferviente entusiasmo que muchos activistas, simpatizantes o simplemente bloggers profesan hacia señores como Hugo Chávez o Raúl Castro. Viene de lejos: la Administración Bush se despachó a gusto creando un Eje del Mal, ideal para que el antiamericanismo de los que rechazamos las dictaduras mononeurónicas se viera mutado en un populismo revolucionario provisional, siempre desde la butaca del salón y una Coca Cola en cada mano. Craso error.
No creo que América Latina esté encarando un mal giro: de la integración vertical y patio trasero de los EEUU, la mayoría de los pueblos del subcontinente ha pasado a una organización con visos de igualitarismo y avance, centrados más en el crecimiento sostenible y en la redistribución de la riqueza, garantes de una evolución factible a largo plazo.
Pero de eso a decir que "la esperanza" está allí media un abismo. ¿Qué sabemos del señor Chávez? ¿Acaso viviríamos en la Cuba castrista, renunciando, por tanto, a tener más de dos pares de botas? ¿Algún incondicional de Morales ha barajado marchar para la alta Bolivia? No son pocos los que se ofenden ante estas puyas, pero creo que son necesarias.
Me gustaría ver un ALBA integrado por veinte países, un Méjico de izquierdas o una Colombia democratizada. Pero para eso hace falta tener paciencia y olvidar los modos del pasado: los caracazos lo son desde la izquierda y también desde la derecha. Chávez tiene modos de tirano y podría acabar siéndolo si alguien no le avisa previamente. ¿Y qué haríamos los que hemos alabado su resistencia, si a la vuelta de la esquina se volviera el Mussolini de turno? El necesario apoyo, pero con un buen colofón de crítica. Más útil que la adulación irreflexiva.
domingo 12 de julio de 2009
sábado 11 de julio de 2009
¡Qué buena está nuestra Ministra de Igualdad!
Lo dicho.
Hay una turba de progres/as que, al escuchar un comentario como el que figura en el titular de la entrada, se rasga las vestiduras y entona el manido "¡machista!"
Ahora resulta machista reconocer tu interés por el sexo opuesto. En ese caso, estamos ante un caso claro de machismo.
"No", argumentan, "es que es una Ministra que está ahí por sus méritos y tú solo miras su físico". Mirar "solo" el físico no supone demérito para el resto de cualidades que no se manifiestan con la misma claridad ante la pantalla del televisor. Es más bien la descalificadora reacción la que denota la inseguridad en la titular del ramo: ¿no están quienes critican acaso justificando o temiendo el motivo de su elección como miembr(a) del Ejecutivo?
¿Cómo se calificaría el comentario de una chica ante un Ministro atractivo? ¿Sería también machismo, feminismo galopante o materialismo cárnico? ¿Acaso ellas no manifiestan también sus instintos y se encuentran igual de poseídas por lo seductor de la sociedad de la imagen?
No dejemos que el progreso se detenga y permitamos la revisión de ciertos dogmas. Y dejemos a los demás en paz, de vez en cuando. Lo que no quita denunciar el machismo, y la mala follá.
Hay una turba de progres/as que, al escuchar un comentario como el que figura en el titular de la entrada, se rasga las vestiduras y entona el manido "¡machista!"
Ahora resulta machista reconocer tu interés por el sexo opuesto. En ese caso, estamos ante un caso claro de machismo.
"No", argumentan, "es que es una Ministra que está ahí por sus méritos y tú solo miras su físico". Mirar "solo" el físico no supone demérito para el resto de cualidades que no se manifiestan con la misma claridad ante la pantalla del televisor. Es más bien la descalificadora reacción la que denota la inseguridad en la titular del ramo: ¿no están quienes critican acaso justificando o temiendo el motivo de su elección como miembr(a) del Ejecutivo?
¿Cómo se calificaría el comentario de una chica ante un Ministro atractivo? ¿Sería también machismo, feminismo galopante o materialismo cárnico? ¿Acaso ellas no manifiestan también sus instintos y se encuentran igual de poseídas por lo seductor de la sociedad de la imagen?
No dejemos que el progreso se detenga y permitamos la revisión de ciertos dogmas. Y dejemos a los demás en paz, de vez en cuando. Lo que no quita denunciar el machismo, y la mala follá.
viernes 10 de julio de 2009
Fantasmas de la crisis
En los años veinte ya se lo temían: algo malo estaba a punto de llegar. Pero no fue hasta los treinta cuando comenzó el desfile de monstruos y pesadillas: La momia, Drácula, El hombre-lobo, King Kong... Una detrás de otra, estas imágenes del mal poblaron el celuloide de las grandes salas en los Estados Unidos. Y fueron útiles: a través de estas figuras, las personas podían desahogar los miedos que estaban viviendo en la época: el paro, el crack bursátil, la pobreza, la pérdida del porvenir... En Europa, España vivía la invasión de los bárbaros nacionales, Italia conocía el reinado de un antepasado de Berlusconi; y Francia y Gran Bretaña reconocían su miedo al patriarca del mal, el creador de la ignominia nazi, Adolph Hitler, que, para colmo, acabaría dándose la mano con otra alma cándida, Josif Stalin, poco menos que para dominar el mundo.
Lejos estamos, por suerte, de estas sombras. No obstante, se viven momentos de penuria: nos quedan años de paro, endeudamiento y contracción de la demanda. Cierran comercios y resurge la reacción racista ante la inmigración ilegal y legal. Un fantasma no marxista recorre Europa.
El cine, en esta ocasión, todavía no revela estas sombras: las películas de sonido de impacto para dar susto siguen siendo las mismas, y los nuevos monstruos no pasan de adaptaciones de cómics o juegos de video-consola... Una crisis, pero creativa.
No obstante, la realidad, muchas veces más ficticia que la ficción, sí ofrece pistas que nos distraen y nos permiten olvidar que nuestro modelo de vida colapsará en breve: Álvaro Pérez, el bigotes; Paco Camps, el curita; el tesorero mangutero Bárcenas; la espía Esperanza Aguirre; el cerebro Correa... Asistimos al desfile de toda una trama de mercenarios comparables con aquellos Amedo, Domínguez, Echalier, Sánchez, Labbade, Sancristóbal, Vera... Cada uno en sus circunstancias y, sobre todo, con algo en común: todos trincan. Tiempos de crisis, tiempos de distracción. ¿Se os ocurre alguno más?
Lejos estamos, por suerte, de estas sombras. No obstante, se viven momentos de penuria: nos quedan años de paro, endeudamiento y contracción de la demanda. Cierran comercios y resurge la reacción racista ante la inmigración ilegal y legal. Un fantasma no marxista recorre Europa.
El cine, en esta ocasión, todavía no revela estas sombras: las películas de sonido de impacto para dar susto siguen siendo las mismas, y los nuevos monstruos no pasan de adaptaciones de cómics o juegos de video-consola... Una crisis, pero creativa.
No obstante, la realidad, muchas veces más ficticia que la ficción, sí ofrece pistas que nos distraen y nos permiten olvidar que nuestro modelo de vida colapsará en breve: Álvaro Pérez, el bigotes; Paco Camps, el curita; el tesorero mangutero Bárcenas; la espía Esperanza Aguirre; el cerebro Correa... Asistimos al desfile de toda una trama de mercenarios comparables con aquellos Amedo, Domínguez, Echalier, Sánchez, Labbade, Sancristóbal, Vera... Cada uno en sus circunstancias y, sobre todo, con algo en común: todos trincan. Tiempos de crisis, tiempos de distracción. ¿Se os ocurre alguno más?
jueves 9 de julio de 2009
Dime cinco cosas buenas de Aznar...
Dice el ex presidente Aznar que se plantea todos los días volver a la política española. A continuación, lo que sería propio de mí consistiría en enunciar todas las cosas que no me gustan del personaje. Pero como lo votó tanta gente, voy a intentar hacer el esfuerzo contrario. Las personas no son blancas ni negras, y denigrar a un individuo de la forma en que solemos hacerlo con este supone insultar a un montón de ciudadanos que confiaron en su gestión. ¿Qué se le puede reconocer a este señor?
- Después de salir derrotado en las elecciones de 1989 y 1993 contra un monstruo como Felipe González, Aznar resistió y ganó por poquísimo en 1996. Eso tiene un mérito: constancia de opositor, y la humildad de quien sabía -al menos por entonces- que no tenía un especial talento y tenía que intentar compensar como fuera ese déficit.
- Resistir después de estar a punto de ser asesinado por ETA, al lado de su casa. Podrá decir tonterías, pero este atentado no lo fabricó él.
- Llegar a un partido perdedor, Alianza Popular, y convertirlo en la formación más potente de España. Ni buena ni mala, es la que más militantes tiene y la que más siente los colores. Y eso es gracias a este señor bajito y con bigote.
- Marcharse a los ocho años: decidirlo y cumplirlo. A pesar de saber que podría haber repetido -obviamente sin suceder el 11-M-, Aznar acabó haciendo, al menos, lo que dijo en un momento.
-No aparecer manchado por ningún escándalo de corrupción. Ni siquiera por una sospecha. Aznar no figura como el "señor X" de ninguna trama interna, a pesar de alguna decisión con consecuencias genocidas. Si hizo algo, será difícil que lo sepamos.
Como podéis ver, hasta de este tipo de personajes se pueden sacar cosas dignas de reconocimiento, como mínimo. Ahora os propongo a vosotros la ristra de lo negativo. ¡Será mucho más fácil!
- Después de salir derrotado en las elecciones de 1989 y 1993 contra un monstruo como Felipe González, Aznar resistió y ganó por poquísimo en 1996. Eso tiene un mérito: constancia de opositor, y la humildad de quien sabía -al menos por entonces- que no tenía un especial talento y tenía que intentar compensar como fuera ese déficit.
- Resistir después de estar a punto de ser asesinado por ETA, al lado de su casa. Podrá decir tonterías, pero este atentado no lo fabricó él.
- Llegar a un partido perdedor, Alianza Popular, y convertirlo en la formación más potente de España. Ni buena ni mala, es la que más militantes tiene y la que más siente los colores. Y eso es gracias a este señor bajito y con bigote.
- Marcharse a los ocho años: decidirlo y cumplirlo. A pesar de saber que podría haber repetido -obviamente sin suceder el 11-M-, Aznar acabó haciendo, al menos, lo que dijo en un momento.
-No aparecer manchado por ningún escándalo de corrupción. Ni siquiera por una sospecha. Aznar no figura como el "señor X" de ninguna trama interna, a pesar de alguna decisión con consecuencias genocidas. Si hizo algo, será difícil que lo sepamos.
Como podéis ver, hasta de este tipo de personajes se pueden sacar cosas dignas de reconocimiento, como mínimo. Ahora os propongo a vosotros la ristra de lo negativo. ¡Será mucho más fácil!
miércoles 8 de julio de 2009
Lo de Camps tapa la crisis por momentos
Está muy bien que se esté linchando mediáticamente al curita, Paco Camps. El caso del presidente autonómico deja en una anécdota lo de Pilar Miró y sus trajes, sobre todo por la mierda que parece que hay detrás de este presunto delito de cohecho.
El problema es que dejemos que este asunto cope toda la agenda de la política nacional. Si nos limitamos a que Camps, Bárcenas y Gürtel en general sean los acontecimientos considerados más importantes para los españoles, nos estaremos haciendo un flaco favor.
¿Qué hay del pendiente cambio de modelo económico español? ¿Es este necesario y compatible con los recursos que tenemos? ¿A cuánto debería ascender el nivel del endeudamiento público? ¿Es pertinente abrir el debate sobre la reforma de determinadas instituciones europeas para poder intervenir con mayor agresividad en la maltrecha economía?
Estas y otras cuestiones de máximo interés están quedando solapadas por el tema de la corrupción conservadora. Que puede ser importante para muchos, pues mantiene al PP contra las cuerdas, como quien dice. Pero los ciudadanos seguirán distanciándose de la política. Y ya van muchos años así.
martes 7 de julio de 2009
Michael Jackson sigue vivo
Mientras escribo estas líneas tienen lugar los fastos del funeral de la estrella Michael Jackson. Un cantante blanco -como lo definían en tono de sorna los de Gomaespuma- que, antes de su fallecimiento, se encontraba más que desaparecido musical y artísticamente.
No somos pocos los que pensamos que, con su muerte, Jackson ha pasado a estar un poco más vivo; al menos, ha conseguido marcar la agenda: las canciones del artista se repiten en las emisoras musicales y en las generalistas y todo el mundo recuerda, sobre todo, aquello que le ligaba al cantante y, mucho menos, las miserias que lo acabaron convirtiendo en un personaje un tanto oscuro.
Dicen que no hay nada como morirse, y es posible que a Michael Jackson le haya venido relativamente bien. Por esa regla de tres, de haber sucedido hace quince años, la jugada le habría venido redonda, pues habría evitado buena parte de los escándalos que acabaron por perjudicar su figura.
Lo que sí está claro es que una muerte ha provocado la visibilidad de un personaje que para muchos estaba ya más que olvidado; muere físicamente pero renace en su aspecto musical o artístico: ¿Merece la pena el esfuerzo? Dicen que las estrellas brillan durante años y años aunque lleven ya tiempo desaparecidas. No estamos ante el mismo caso, pero estoy seguro de que hoy muchos añoran a quien tenían, en vida, más que olvidado.
Me perdonan la frivolidad, pero la superestructura cultural de los ochenta no es que fuera precisamente existencialista...
Chorizos, y otros embutidos
Será presunto, pero está casi demostrado ya que Francisco Camps es un chorizo profesional. Con la aureola de presidente imbatible, ha permitido crecer a su alrededor una auténtica trama de rufianes agradecidos y crecidos por las mayorías absolutas conservadoras. Algo que ya sufrieron los socialistas como consecuencia de sus éxitos electorales en los años ochenta. Vamos, que todos, si no iguales, se comportan de manera bastante parecida.
El caso de Camps recuerda a películas cómicas sobre la mafia y sobre las chapuzas que en el seno de esta se cometen. Pero también la oposición socialista entra en el sainete: ¿se imaginan al señor Jorge Alarte como presidente de la Generalitat? Seguro que ni él mismo lo hace. Parece el PSPV, como el PSM, un partido diseñado para mantener el statu quo: permanecer en la oposición, con las ventajas que esto supone.
La miseria actual también es, por tanto, la miseria de la izquierda. Que Berlusconi salga en las portadas de los diarios con el pito al aire es también un reflejo de lo podrido de la oposición centrista y progresista italiana: el italiano seguirá mandando porque los demás, incapaces, se lo permiten. Ya solo le falta mear desde el trampolín de su piscina.
En España seguiremos igual. A Camps lo juzgarán, pero seguirán votando los mismos y lo mismo. No hay, en muchos aspectos, alternativas políticas a la carcunda conservadora. Y esto beneficia a Zapatero, experto, junto a su segundo José Blanco, en lo que el sociólogo Pierre Bordieu denominaba la "competencia por lo bajo". Cuando menor sea el nivel, menos se notarán los patones de los Pajín, Corredor, Sebastián, Garmendia, Aído, etc. Y a los ciudadanos, que nos den. Es decir, el mismo embutido de siempre, junto al inevitable chorizo.
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