lunes, 21 de julio de 2014

Diario de un analista confuso (12). Repita conmigo

Eran las ocho de la tarde y yacía en el suelo, doblado a la altura de mi abdomen. Esperando a que ocurriera algo. O a desmayarme. Acababa de subir quizá no mucho más de dos kilómetros de los Pinares de San Antón, en Málaga, a unos 35 grados de temperatura, y luchaba por poder contarlo.

En todo lo relativo a este tipo de momentos suelo comportarme de manera demasiado dramática. Me refiero a los prolegómenos antes de vomitar.

Porque uno vomita, pero antes pasan muchas cosas. Parece que se va a pasar, que solo es un mareo, uno quiere acostarse y dormirse, como si así le dejara la responsabilidad a otro. Pero luego finalmente todo ocurre, sentados o tumbados.

Pero lo peor es vomitar en público y después de haber hecho deporte, sobre todo de manera competitiva. Ocurre esta dualidad: potar después de una botella de ron es una señal de haber hecho las cosas más o menos bien; hacerlo al final de una subida en bicicleta es la prueba de que no vales ni para que te cuenten un secreto. Algo así como el infierno de los deportistas.

Finalmente no arrojé. Es cierto, hay testigos que probablemente esperaban lo contrario, pero que tuvieron que conformarse con que la sangre volviera a mi cara y mi hígado dejara de dudar. Al final todo quedó en una anécdota. Lo del vómito es una delgada línea roja que separa al infraser del campeón olímpico. Y yo me mantengo, por el momento, del lado de las medallas.

Digo lo de las medallas porque hay que ir a por todas siempre. Me han preguntado en el taller de teatro que acabo de comenzar a qué aspiro y he respondido que a un Óscar, cómo no, pero, eso sí, al de actor de reparto, que hay que partir con cierta humildad. Ante las caras de sorpresa de las compañeras, he conseguido que un par de los que se han apuntado se sumen al carro de este tipo de premios.

Los hobbies son campeonatos ocultos donde obtener pequeñas victorias. Si no, ya veréis, que luego os las restregarán.

Actualidad

Podemos va a hacer el agosto. Nunca mejor dicho. Han conseguido un éxito electoral en el momento en que España se queda sin titulares. Entonces es cuando la extrema izquierda amenaza la piel de toro y "los demócratas" han de defender lo conseguido en el intervalo ? - 2014*. Por una vez, la fijación de la agenda mediática beneficia a la banda de galos molestos que han quedado definidos como la primera amenaza a la democracia, ya por delante de los terroristas de los que, por supuesto, son muy amigos.

Esperanza Aguirre y Pablo Iglesias escenificaron un duelo muy entretenido en la televisión este fin de semana. Los dos se decían "repita conmigo" y todo eso. Parece que ganó Pablo. Y que los "oficialistas" van a tener que cambiar de táctica. Pero creo que Podemos (e IU, y lo que haya por ahí) tienen que dar un paso más: explicar un programa posible y de qué depende que tal programa sea posible. Son dos tareas distintas: las cosas dependen de que la gente crea que pueden hacerse. Y cuando decimos "la gente", lo hacemos en un término muy amplio.

A Podemos le queda, en definitiva, hablar de políticas públicas. A los insultos responden estupendamente. A ver qué tal lo hacen con las preguntas de verdad: ¿quién gobierna? ¿Cómo se gobierna? ¿Cómo se puede ayudar de verdad a la gente? ¿Cuánto tiempo llevaría todo esto? Repita conmigo...

jueves, 17 de julio de 2014

Diario de un analista confuso (11). Paradojas democráticas

Después de la tesis, estoy como desinflado. No soy capaz de realizar un esfuerzo si soy consciente de que se trata de tal. Es decir, sería capaz de correr veinte kilómetros, pero no puedo con la idea de correrlos.

Por eso, como puedo realizar esfuerzos si no percibo que los estoy haciendo, el sábado me fui a Ronda en coche. Allí estaba mi amigo Taewo Kan, que había venido de Washington y que, como podéis imaginaros, no nació en Arriate precisamente. Estuvimos todo el día y la noche por la ciudad, que además estaba llena de coreanas que se sumaban constantemente a nuestro grupo. Como estas chicas no hablaban buen inglés, me fue prácticamente imposible comunicarme con ellas. Pero me dijeron que los españoles éramos guapos, así en general. 

Al final de la noche había que dormir en algún sitio, y mi amigo Taewo tenía una enorme cama de matrimonio en su hostal. Insisto en lo de ENORME. No obstante, como no se duerme con un chino todos los días, me costó un poco conciliar el sueño. ¿Y si los coreanos por la noche asesinan? ¿Y si en un momento dado se le iluminan los ojos? Al final resulta que duermen como todos los demás seres.

Actualidad

El PSOE tiene nuevo secretario general. Se llama Pedro Sánchez, un ex consejero de Cajamadrid que va a renovarlo todo. Cada nuevo recambio del PSOE lo tiene más difícil: modernizar el partido y, al mismo tiempo, satisfacer a todo el mundo (a las patronales, a los sindicatos, a las televisiones...). Quizá sea cosa de lo que llaman las formaciones de gobierno, es decir, las que al final constituyen ejecutivos y toman decisiones verdaderamente vinculantes. Y responsables.

Hasta ahora, las formaciones que cuentan se han comportado así. Y creo que esto se debe a algo que podríamos denominar la paradoja de la democracia.

Derivo esta idea de la más original conclusión de Gwen Moore y John Highley que, al analizar distintos procesos de transición desde dictaduras a democracias, descubren que la transición democrática solo llega a buen fin si la élite democrática que impulsa el cambio se mantiene de acuerdo con la élite dominante durante la dictadura. Lo contrario llevaría a una polarización política y a un enfrentamiento que reproduciría procesos autoritarios.

No hay que ser un lince para sacar la siguiente conclusión: para llegar a una democracia desde una dictadura no puede haber ruptura. Luego, ¿se llega realmente a una democracia si la facción dictatorial aprueba el cambio? Y, lo más difícil de todo: ¿a dónde se llega si no?

No tengo un grado de experiencia investigadora y vital que me permita llevar muy lejos esta generalización, pero quizá podríamos ampliar estas conclusiones al concepto de democracia. ¿Entendemos democracia como aquel sistema estable en el que los cambios de gobierno son previsibles? España sería, por tanto, un sistema democrático, ya que PSOE y PP son dos partidos que chocan, pero que no se encuentran diametralmente enfrentados.

¿Qué pasaría si se generara un escenario parlamentario con élites de distinto signo que no coincidieran en lo fundamental? Llevaría a una vida política inestable (mala para las inversiones extranjeras, por ejemplo) y que podría degenerar en cualquier momento en un enfrentamiento civil. Sí, como en la Segunda República. Un proceso democratizador que terminó con una guerra y una dictadura que, paradójicamente, condujo, sin ruptura, a una democracia.

Una democracia sin acuerdos conduce a una dictadura. La única manera de tener democracia es vaciarla de contenido. Las sociedades democráticas existen como tales porque en ellas la esencia de la democracia, que provoca intrínsecamente inestabilidad, ya no está presente. Esta contradicción se acentúa cuando los niveles de desigualdad se incrementan. Por tanto, desigualdad y democracia guardarían una relación inversa. ¿Cómo democratizar una nación muy desigual? Pensad en Allende.

Cuando oigáis llamados a la estabilidad y a la responsabilidad, pensad en la paradoja de la democracia. Igual os resulta útil.

lunes, 7 de julio de 2014

Diario de un analista confuso (10). Doctor Villena Oliver

Por fin, soy doctor.

Desde la semana pasada, todo es distinto. Me invitan en los bares y la gente, por la calle, me saluda de acuerdo a mi nuevo título. El alcalde está ya preparando un museo en el que se incluirán todas mis piezas de trabajo. No sé si es por mis piezas de trabajo o porque el alcalde siempre está construyendo museos. Allá a donde voy me llevo aplausos, aunque sea al salir de un baño público.

Sacarse el título de doctor sirve para experimentar de manera clara cómo, al menos en este país, la cualificación y las posibilidades de trabajo van cada una por un camino diferente. Con todas las exageraciones en las que incurrimos cuando felicitamos a alguien que ha conseguido algo después de un gran esfuerzo, nadie ha llegado a decirme ni un "ya verás que no te va a faltar trabajo"... El tema del empleo ha pasado de ser un tema difícil a convertirse en un tabú. Es como un muerto que se encuentra en medio de una habitación, que todos vemos y que por tanto no es necesario mencionar. Es decir, te puedo felicitar y animar, siempre que sepas que el muerto es el muerto y que lo tenemos ahí al lado. Y lo mejor es no sacar el tema.

Entretanto, me he propuesto descansar y aprovechar un poco de Málaga hasta que me toque volver a encerrarme... o irme muy muy lejos, como a Latinoamérica o a Toledo, ya veremos.

Actualidad

Dicen los aspirantes a dirigir el nuevo PSOE que hay que prohibir las puertas giratorias. Permítaseme exagerar un poco para subrayar mi posición al respecto: yo estoy a favor de las puertas giratorias. ¿Por qué? Las puertas giratorias (revolving doors) son una expresión rastreable de las relaciones existentes entre los distintos poderes que nos rigen. Acabar con dichas puertas solo terminaría con las noticias (Fulanito entra en el consejo de Administración de X...), pero las relaciones se seguirían produciendo.

Que los ex ministros dejen de entrar y salir de Endesa no termina, ni sirve para hacer retroceder la concentración del poder. Las puertas giratorias se producen porque la minoría estructural que administra la dominación necesita ir renovándose periódicamente e intercambiando información. Nadie en el PSOE habla de desconcentrar la dominación: sería muy atrevido. Por eso se propone que los socialistas no prueben más la puerta giratoria. Todo un cambio de rumbo. Luego se preguntarán por qué no generan ilusión.

Me temo que el gran partido de la izquierda va a seguir estancado mucho tiempo. En otra entrada hablamos de los demás.

martes, 24 de junio de 2014

Diario de un analista confuso (9) Llueven hostias

Llueve el primer día de verano. No está mal: ojalá lloviera uno de cada cinco días durante estos tres meses.

No he entendido nunca la enorme devoción que se le tiene a la noche de San Juan. Cuando en la carrera nos daban las fechas de los exámenes del segundo cuatrimestre, la mayoría de la gente se preguntaba si tendría San Juan. ¿Para qué? Aquello me molestaba silenciosamente.

Una posible explicación es que se trata de una festividad que nos ha gustado mucho de pequeños, por lo que nos resistimos a que se nos confisque en el tránsito a la madurez que la Universidad anuncia en teoría. Digo en teoría porque la Universidad ya solo representa una prolongación del instituto, una nueva educación voluntaria-obligatoria que apenas nos diferencia para lo que llaman el mercado laboral.

Este viernes defiendo mi tesis, un espectáculo formal en el que se le dará el visto bueno al trabajo que he realizado durante casi tres años. Y después, la incertidumbre y los convierte-esta-etapa-en-una-oportunidad...

Vamos, que estoy muy preparado. Como el Príncipe. Ambos tenemos en común esa cualidad: estamos muy preparados, aunque no sabemos muy bien para qué. Pero lo estamos. Me preocupa que el país se haya llenado de gente muy preparada. Gente que estudia e investiga, pero que no encuentra nada, en definitiva. Empiezo a pensar que hay oficios que deberían desaparecer, que estamos aquí figurando. Que no pintamos mucho... 

Actualidad

Se le está dando una importancia excesiva a Podemos. Y, como consecuencia, este nuevo partido ha aumentado su relevancia. En cambio, no hay muchos análisis que versen sobre lo importante: ¿qué propone esta nueva formación?

Un primer vistazo a su programa me hace pensar que no tiene nada excesivamente original sino que, visto con perspectiva, se trata de un conjunto de medidas de choque propias de la socialdemocracia en momentos de crisis: aumento de la demanda agregada (incluyendo aquí la propuesta de renta básica para todos), intervención de grandes empresas, financieras o no, política fiscal progresiva con aplicación a las rentas del capital... Pocas cosas de las que se proponen serían novedosas para los políticos socialdemócratas e incluso, en algunos casos, democristianos en la Alemania, Inglaterra o Italia de los años cincuenta, sesenta o setenta.

Más interesante es la proliferación de los denominados círculos. Tales organizaciones podrían actuar como controles de las actuaciones nacionales y territoriales del partido. La combinación entre movimiento social y partido político integrado en el Parlamento sí puede ser una experiencia más novedosa. El problema es que los participantes de los círculos no estarán remunerados y además representan cobayas de un nuevo experimento democrático. En tales circunstancias resulta un tanto complicado y difícil mantener la paciencia. Sobre todo, cuando las cámaras se harten del coletas y se pongan a hablar de otras cosas, como de que hoy ha llovido un poco.

Sí hay algo nuevo bajo el sol y es una motivación mayor de cambiar cosas. Pero sigue sin ser suficiente.

jueves, 5 de junio de 2014

Diario de un analista confuso (8). Sobre gente fea que pide Repúblicas

No hay nada como una buena película. Ayer era X-Men, como podría haber sido Blade. Me encanta Blade. Creo que porque me identifico con el protagonista. Cuando, por la mañana, el despertador ha sonado ya repetidas veces, me digo a mí mismo: "vamos, Blade, tienes que levantarte, no puedes seguir durmiendo"... y muchas veces me acabo levantando.

Y cuento esto porque hay gente que todavía desprecia este tipo de cine. No hay películas de acción tan buenas como "Difícil de matar", protagonizada por Steven Seagal. En ella, hay un individuo en coma al que se le intenta asesinar con una inyección letal pero, que en el momento en que se va a cometer el crimen, golpea al enfermero/impostor y comienza a arrastrarse por el hospital. Una media hora después ya se ha recuperado, se ha afeitado e incluso se ha ligado a la tía guapa de la película. En la vida pasa esto continuamente.

No me gustan esas personas que ven películas solo para citarlas después ("esto me recuerda a aquella película de Ingmar Bergmann...". Son como esos excursionistas que miran el paisaje a través de sus cámaras de fotos (¿cómo encajarán estas cataratas en el fondo de mi pantalla de Mac?) En las vistas a los paisajes debería haber policías multando los excesos de fotografías. Se sacaría mucho dinero y los Facebooks se descargarían de basura ajena. Nacionalizar las fotos. Las maravillas solo pueden verse con los ojos, rezarían carteles por todas partes.

Ahora mismo me he subido en transporte público, compartiendo asiento con una japonesa que tiene una cámara de fotos. Además, la tiene conectada a un enorme móvil, en el que estará viendo lo que ha sacado de Málaga. Igual si le tiro la cámara por la ventanilla y no el móvil su disgusto será más atemperado. Pero algo tengo que hacer.

Actualidad

El Rey de España, Juan Carlos I, ha renunciado al trono en favor de su hijo, Felipe. Esto es algo que no había pasado antes. El Rey había hecho muchas cosas: cazar vedettes y hacer el amor a elefantes y a osos borrachos (no sé si he cambiado algunos términos de la historia, pero más o menos). Pero nunca antes había abdicado, y menos en favor de su hijo. Esperemos que Felipe sea, por lo menos, tan bueno como su padre.

Va a ser una operación rápida. Menos del 30% de la población, según la empresa Medias Falacias S.L. para Molestaresloquecuenta, apoyan la República. De este 30%, un 40% quiere un régimen republicano con un miembro de la antigua Corona de presidente, por lo que se estima que el apoyo al cambio de forma de gobierno sea exiguo. A pesar de ello, mucha gente fea y mal vestida ha salido a la calle para pedir volver a 1931. Mujeres con el pelo corto, zapatillas, la mayoría sin apariencia de saber cocinar... Hombres con melenas, fumando, repartiendo droga a buen seguro. Esperamos seguir informando de manera objetiva como hemos hecho hasta ahora. Mande sus fotos sobre la manifestación republicana, no se quede atrás.

domingo, 1 de junio de 2014

Diario de un analista confuso (7) ¿Pablo Iglesias a las primarias del PSOE?

Esta última semana he terminado de hacer una solicitud para una beca postdoctoral en la Universidad de Budapest. ¿Que por qué? Porque tengo que ir pensando en el futuro-presente y, a punto de leer la tesis doctoral, he de estar ya activo, buscando nuevos yacimientos de empleo (Rodríguez Zapatero, 2008).

La verdad es que, aunque he hecho todos los interminables trámites para obtener la ayuda, espero que no me la den finalmente. ¿Qué hago yo en Budapest, sin españoles, con tanto frío y lejos de mi casa? Es "el drama de la emigración", pero en versión clase media: la necesidad de los ya-no-tan-jóvenes de salir de lo conocido para obtener un empleo que se corresponda aproximadamente con el nivel educativo que han alcanzado después de unas tres décadas.

La culpa es mía, por dar tantos tumbos. Acabada la carrera de Económicas, trabajé en una inmobiliaria, cosa que no pude tolerar. Antes de terminar Comunicación Audiovisual, me uní a un periódico madrileño, para pasar después por otros medios y gabinetes de comunicación. Es mi responsabilidad si después se me ocurrió volver a la Universidad para doctorarme. ¿Y ahora qué? ¿Quién ofrece una ocupación para esta combinación de esfuerzos? Solo espero no verme empezando otra nueva disciplina.

Por hoy, el apartado personal no da mucho más de sí. Pasamos a lo político.

Actualidad

Seguimos con el fenómeno Podemos. Algunos medios de comunicación critican que las televisiones hayan sacado tanto a Pablo Iglesias. ¿Por qué? ¿Es que no sacaron a Valenciano y a Arias Cañete en el debate de TVE? ¿Acaso, con lo que han hecho, nos hemos acercado a otros países en pluralidad ideológica? Es posible que exista una fuerte relación entre diversidad mediática y pluralidad parlamentaria. Por ello, que haya voces pidiendo que esta tendencia se revierta representa un ejemplo de lo que en realidad somos o hemos sido hasta ahora. Bipartidismo político y electoral, reproducido en una clase periodística que recrea debates televisivos favorables o contrarios a solamente dos partidos.

También se habla de la crisis del PSOE. Aunque parece una tontería lo que voy a decir, lo haré: ¿por qué no dejar que Pablo Iglesias se presente a las primarias? ¿Acabaría siendo el menos votado? Quizá constituyera la mejor manera de cambiar el rumbo del partido, siempre tan comprometido con las clases más bajas. Si no se hace algo así, la renovación de los renovadores seguirá sabiendo a lo mismo. Y el PSOE es todavía necesario para pensar en cualquier coalición de gobierno alternativa a la que Rajoy y los suyos representan. Hasta aquí, por hoy.

jueves, 29 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (6). PODEMOS

Estuve hace unos días en París, en un congreso. Había gente muy curiosa. Por ejemplo, un tipo que parecía tener unas gafas con nariz de pega, solo que en realidad eran sus gafas y su nariz. También, otro que tenía un pulso mucho peor que el mío y que, además, se parecía al personaje que termina suicidándose en "Alguien voló sobre el nido del cuco". La verdad es que al oírlo hablar, parecía casi normal. Bueno, si se tiene en cuenta que ocho de cada diez veces no soy capaz de descifrar el francés.

No obstante, he hecho algunos progresos. No sé si queda algún lector de mis aventuras francesas, hace ya un año. Cuando llegué a Toulouse, solo sabía decir "Je suis dentist". Y, claro, encontré pocas ocasiones en las que introducir esta frase, lo que me provocó cierto aislamiento al principio; solucioné esta situación con el peor remedio: juntándome con españoles.

Pero en esta ocasión ha sido diferente. Los organizadores del congreso, que eran relativamente jóvenes, me invitaron a tomarme alguna que otra cerveza y champán, lo que mejora mucho el francés: todos parecen entenderte e incluso puedes llegar a corregirlos si te haces con una botella entera para ti.

Nos quedamos en una azotea desde la que se podía ver el centro de la ciudad, rodeado de una arboleda y una vegetación impresionante. He estado ya cuatro veces en París (tres de ellas jugando a ser revolucionario) y cada ocasión supone una historia nueva. Quizá lo peor sea lo de los aviones y los aeropuertos -algo que he comentado en algunas ocasiones en el blog-. Me parece que algún día sucederá algo terrible en los vuelos low cost: tanta gente apretada e irritable promete una noticia digna de un especial de Telecinco. Por lo menos.

Estoy preparando la lectura de la tesis mientras algunos alumnos del año pasado me preguntan si puedo hacer de personaje para una especie de documental de cuatro minutos. Yo creo que me lo piden porque estoy a tiro y porque saben que voy a decir que sí. Pero es un orgullo poder trabajar con gente tan especial. Es una de esas compensaciones de una profesión esclerotizada en la cuantificación de unos méritos que han llevado a muchos a confundir los medios con los fines. Como en casi cualquier otro sitio, par ailleurs.

Quizá nuestro error sea tener, en general, las expectativas demasiado altas. Queremos que la izquierda sea estupenda, que la Universidad implique una isla de libertad... Con el entusiasmo, siempre la decepción, como ese amor fatal que no obstante se hace continuamente inevitable. Quizá la valentía esté en ilusionarse inocentemente, a pesar de asumir que dicha ilusión será dolorosa en algún momento futuro. Creo que no es una mala forma de vivir. Peor es el tabaco, dicen.

Actualidad

Podemos ha ganado las elecciones europeas: la principal prueba es que la formación de Pablo Iglesias ha obtenido 5 escaños en un parlamento de casi 800. Aun así -y al tiempo que los Le Pen se hacen con casi 25 asientos-, la extrema izquierda ya recorre Europa de manera fantasmagórica. Tertulianos malhablados recuperan dossieres de los meses pasados para hablar del nuevo mal. A Pablo le salen hijos bastardos por todas partes. La preocupación se conjuga con la "ilusión" de miles de militantes que se reunirán en las próximas fechas en las delegaciones informales de esta nueva formación política.

De nuevo, la ilusión (desmedida) y la decepción (hundimiento generalmente desproporcionado). Mi opinión es que se trata de una respuesta a un desencanto rabioso que requiere de una ciudadanía cada vez más capaz de controlar lo que está pasando. Sin "la gente", PODEMOS será como aquel PSOE pre-Suresnes que terminó por adaptarse a la estructura de dominación de la sociedad española. Una estructura que, según algunos autores, no se modifica sustancialmente desde 1939. Por fortuna o por desgracia, las estructuras sobreviven a las personas, a los partidos, a las organizaciones, e incluso a los acontecimientos (de hecho, las estructuras producen muchos de estos últimos). Esto último no es emocionante ni divertido, pero es fundamental. 

No se trata de ser un aguafiestas (que también). Sino de tratar que la ilusión se conjugue con realismo y la bofetada (que siempre se produce en cierto grado) no produzca un pesimismo deprimente que nos lleve a una situación aún peor. De nosotros depende, una vez más. ¿Podremos?

martes, 20 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (5) Funcionarios, Falciani, motoristas y comerciales malhumorados

Han pasado muchas cosas estos días.

Acabo de depositar la tesis. He vencido al funcionariado español. A pesar de que he entregado más papel del que existe, no han podido derrotarme. Según dicen, ayer por la noche, un administrativo se ahorcó después de saber que yo no había cometido ningún error en los formularios. Por lo visto, estas cosas suelen pasar a menudo en este gremio.

La tesis está terminada. Ahora comienza el casting para la película.

En otro orden de cosas más interesantes, el viernes conocí a Hervé Falciani, el informático que publicó la lista de los 130.000 evasores fiscales. Celebraron un mitin de su partido, el Partido X, y después se quedaron a cenar. Tengo que decir que intenté irme sin pagar, pero Falciani me pilló. Al final fueron 16 euros, sin multa. Es majo.

Me han pasado dos cosas recientemente*:

- Por una parte, ayer hice una maniobra dudosa al volante y un motorista se cabreó. Me estuvo persiguiendo un tiempo, gritándome a la ventanilla. Intenté ignorarlo. Pero tuve que parar en una rotonda. Entonces, vi su cara, encendida: me suplicaba que parara en el arcén, para poder pelearnos, mientras decía un montón de cosas sobre mi madre. La prostituta que llevaba atrás le decía que se tranquilizara, que no por buscar con la voz más alta iba a dar finalmente con su padre. Estuve tentado de formar un generoso beso con mis labios a través de la ventanilla del coche, para ver si eso lo relajaba. Pero decidí no arriesgarme. Tenía una reunión en la facultad y estaba preocupado por si me pasaba algo malo allí. Paradojas de la cotidianeidad.

- El otro día me llamó un comercial de Orange, latino. Al cogerle y oír su acento, le dije, sin dudar, lo contento que estaba con Telefónica. Era, pensé, una estrategia preventiva, para dejar las cosas claras. El comercial me contestó recriminándome que él me llamaba y que yo no sabía para qué me llamaba, y que ya lo había rechazado. Cuando estaba a punto de pensar en sus progenitores, el comercial me colgó. Y desde entonces solo pienso en él: ¿quién será? ¿qué le hace ser diferente a los demás? Ha dejado el número grabado: quiero llamarle para tomar un café y siempre que suena el móvil espero que se trate de su voz. ¿Es una nueva estrategia de marketing, o he descubierto que hay alguien razonable después de todo?

Actualidad 

¿Estamos ante una transformación de la política española a raíz del surgimiento de nuevos partidos con intención de voto? No es imposible, pero la Ley Electoral y el clima mediático español lo pondrán difícil. La mayoría de las cosas depende de eso que llamamos "la gente". Esa enorme cantidad de personas que actúa, muchas veces, de manera gregaria. Del individualismo de la gente depende el cambio. Entretanto, partidos y movimientos sociales seguirán predicando en el desierto. Es la paradoja de las democracias: votan las mayorías, pero normalmente a favor de los deseos de las minorías. Ya lo dijo Karl Marx, lo que pasa es que la solución que Lenin decidió aplicar en Rusia no salió demasiado bien. Y en nuestra memoria queda eso: unos bloques grises, colas para comprar lechuga, cárceles de hielo... ¿Acaso no es una derrota ideológica recordar el terror, o es que el terror fue tal que no podría esconderse de ninguna manera? Preguntas para las que no tengo respuesta. Menudo analista.


* Una de las historias, o las dos, podrían ser verdaderas. Esperemos que el motorista y el comercial no sean la misma persona. Porque vaya humos.

martes, 13 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (4) ¡Contra el individualismo!


Habría que hacer un listado de expresiones y frases que muchos repetimos sin reflexionar: "tenemos un problema con el individualismo", "las redes sociales están acabando con la interacción cara a cara", "hay una crisis de valores"...

Ocupémonos hoy de la primera. 

La repetición aborregada de lemas indica que el individualismo, en el fondo, no ha llegado tan lejos. Dicho individualismo habría dejado a Barrabás en la cárcel y habría liberado a Jesús (me permito aquí hacer un poco de demagogia cristiana). Cuando Jesús, que reunía todos los méritos para ser concejal de Nazaret, o incluso alcalde -no había creado dinero, pero sí había realizado otros milagros menos onerosos- acabó en la cruz, las multitudes irreflexivas, catetas y asustadizas acabaron con lo bueno que este individuo quería traer.

Creo que si la misma masa se hubiera parado a pensar "hostias, este tío es majo de verdad, y el otro es peor que Carlos Fabra", la Historia se hubiera desarrollado de otro modo y todos estaríamos ahora en el Jardín del Edén, y no en el paro. Con estos dos párrafos me he podido cargar ochenta USBs de Historia de la Humanidad. Soy consciente.  

Si el lector ha querido leer hasta aquí, habrá comprobado que las cosas, por suerte, no son blancas ni negras. El individualismo es una dimensión de la vida social que no solo alude a comprarte muchas chucherías y escondértelas para que no te pidan. Representa, además, la salida de la etapa más oscura de la Historia, cuando había una autoridad que decía lo que estaba bien y lo que no. La llegada de la libertad produce inseguridad, naturalmente. Pero creo que es bueno aceptar el reto y buscar un punto medio a partir de ahí. En el individuo están muchas de las soluciones a nuestros problemas actuales: ¿por qué abolirlo?

En España, la Iglesia, garante del fascismo postizo de Franco, sigue teniendo mucha influencia... también en la izquierda. Por esta razón, no son pocos los Torquemadas que categorizan las maneras de pensar para controlarlas. Si te han tachado por pensar por ti mismo, piensa que no estás solo.

Actualidad

Hablan de una "gran coalición" PP-PSOE. Es un globo-sonda: un sondeo gratuito; de esta forma, se puede ver cómo impacta en la población objetivo. Creo que la mayoría de la gente lo vería bien. ¿Y la izquierda real? Se quedaría en la oposición, cómoda, proponiendo sin riesgo de ganar. Hasta el final de la crisis. Por ahora, no hay partido.

Han matado a tiros a una política del PP. Parece que es la venganza de una loca. Y ahora hay una serie de tertulianos drogadictos y puteros diciendo que la culpa es de la gente que hace escraches, protesta y critica. Y una serie de digitales que reproducen lo que dicen dichos puteros y puteras. Tenemos lo que nos merecemos. 


viernes, 9 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (3). El día de la marmota y la dictadura del funcionariado


 
Estoy desayunando en el Bar "Rainbow Número 10". Suena "Happy", de Pharrell Williams. Miro la hora. Son las 9.21. Como ayer.

Me pregunto si me he quedado atrapado en el día de la marmota. El DIARIO SUR dice las mismas tonterías de siempre. Al menos ya no hay sección cofrade.

Voy al kiosko de al lado y, efectivamente, el dependiente me dice que "la cosa está muy mal". Como ayer.

Los mismos señores por la calle. Las mismas señoras.

Tengo un montón de papeles que hacer. Los papeles del depósito de la tesis. Cada vez son más. No avanzo: aunque los rellene, se multiplican, como los panes y los peces. Pero en tinta. Delante de mis narices.

Más firmas, más papeles. Más llamadas. Rectorado se hace grande: los administrativos se frotan las manos al verme llegar. Siempre me faltan cosas y los veo crecerse, sonreírse, ponerse más café. El otro día, uno de ellos se rió malvadamente y mirando hacia arriba. Y hay otro que me imita cuando me voy, desmoralizado.

"La vida después de la tesis" es, como podéis comprobar, emocionante.

Me han pasado dos cosas estos días*:

1. El otro día conducía para Teatinos (Málaga, por supuesto). En la Alameda, una señora cruza en rojo y ¡con un andador! Eso es tener una buena actitud. Ya no puede andar por sí sola, pero tiene voluntad para saltarse el semáforo, la ley, y arriesgar su vida. Me gustaría tener la mitad del espíritu juvenil de aquella anciana.

2. El martes estaba en la facultad y me metí en un baño para profesores. Mientras me lavaba los dientes (es una práctica que me gusta hacer después de comer), vi que un señor añejo se me había quedado mirando mientras se lavaba las manos:

- Perdone, ¿usted trabaja aquí?

- Sí, doy clases de Sociología.

- Pues yo soy el director del Departamento de Periodismo.

- Ah. Pues... debe saber que le he oído ¡y mea usted estupendamente!

Actualidad.

Llegan las elecciones. Hay que votar. Al PSOE, al CDS, o al Partido Popular (¿A que no sabéis el nombre del cantautor de esta letra?)

Bueno, pues eso, que hay que votar. Y ahora se van a decir muchos tópicos. Nos jugamos mucho, chicos. Hay que ganar. Generar confianza. Vencer a la derecha. Aportar soluciones. No pasarán. Podemos.

Las elecciones son parte del espectáculo político-cotidiano en el que lo público se mezcla con lo íntimo, lo extraordinario con lo monótono y lo intrascendente con lo imprescindible. Es así. Lo que tiene vivir en una sociedad "avanzada y compleja". Pero, con todo el cinismo que esto implica, creo que hay que votar. 

Actualidad personal (nueva sección)

- El 14, miércoles, a las 20.00, en La Casa Invisible (Málaga), participo como ponente en un seminario sobre la repercusión de las elecciones europeas, la deuda y los problemas democráticos de la UE. Tengo una charla parecida en youtube que se llama "la privatización de la realidad". Va a ser una versión mejorada. Fletarán autobuses desde Cáceres y Soria. Si vivís en esas urbes, podéis tratar de venir.

- El 23, viernes, estoy en París, participando en un seminario sobre Redes y poder. Si todavía tengo algún lector de los que conocí en París o en Toulouse... ¡necesito amigos para ese día y los siguientes!

* Una de las dos historias es falsa. Averigua cuál es y gana un leoncito de Crédit Lyonnais.

martes, 6 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (2). La tesis como arma de doble filo y las gitanas mal habladas

Acabar la tesis está siendo, para mí, un arma de doble filo. Si bien es cierto que se trata de un esfuerzo enorme, cuando el futuro es tan confuso y borroso, el trabajo que supone una tesis doctoral puede llegar a actuar de cortafuego:

- ¿Qué pasará en el futuro? ¿Qué haré? ¿Qué quiero hacer realmente?
- Todo lo que tengo que hacer ahora es terminar este maldito capítulo.

El problema surge cuando la tesis está terminada. La primera tarde sentí un alivio físico que me llevó a echarme en la cama y leer algo que, por fin, no tenía nada que ver con el tema de la investigación.

Pero, pocos días después, como si se tratase de una transformación zombie, mi mente, relajada como nunca, se tensó:

- Y, ahora, ¿¿¿qué???

Tengo 33 años, y me quedan cuatro meses de contrato. Recuerdo cuando escribí en este blog aquel diario de "treintañeros que regresan, sin empleo, a casa de sus padres". O cuando publiqué aquel libro que se llamó "Un año sin botellón", y que fue llevado al cine en los Estados Unidos -sin pagar derechos de autor y con modificaciones sustanciales- con el título de Saw 7. Eran tiempos de ocio, de anarquía, de veranos sudorosos con un futuro incierto.

Me han pasado dos cosas esta semana*:

1. Como hacía calor, fui a la playa. Era domingo, y el agua era una charca fría con manchas amarillas flotando. El público, muy popular. Lo mejor fue cuando llegó una gitana y pronunció, en voz altísima, las palabras más brutales que se le podían esperar a una persona de su corta edad:

- ¡Niña, hoy vamos a ver pollas blancas, que las pollas morenas las tenemos mu vistas!

Estuve a punto de acercarme a ella para saber cómo había sido capaz de aprender tanto en tan poco tiempo. Los domingos por la tarde son prolijos en anécdotas de este tipo. No conseguí bañarme.

2. El otro día conducía hacia Granada y me paró la Policía. Me pidieron un montón de cosas. Me preguntaron si iba borracho. Yo no les contesté bien. Tardé en enseñarles el carnet y me hicieron soplar para luego decepcionarse con el resultado.

- ¿A qué se dedica?
- Se puede decir que doy clases de Sociología.
- ¿Se puede decir? ¿Y eso para qué sirve? ¡Menuda profesión la de dar clases de Sociología!
- ¡Pues menuda profesión la de poner multas a los que dan clases de Sociología!

Me dejaron salir y me quedé sin multa. Otra vez será. A veces les doy pena.

Lo dicho, la tesis es un arma de doble filo. No sé qué haré este verano confuso. Me hablan de cursos en las universidades extranjeras. Yo no tengo ganas de cursos ni de clases. Yo quiero escribir en mi blog. Y bañarme en una playa con gitanas y policías que no pongan multas. Y con treintañeros que vuelvan a casas de sus padres.

Actualidad

Baja el paro (más de cien mil personas, contando los nazarenos). Esto quiere decir que la reforma laboral funciona. A salario cero, empleo infinito. No lo olviden. La reducción al absurdo es un recurso de la ciencia económica. El paro seguirá bajando, lo que no nos dicen es lo que está subiendo al mismo tiempo. A mandar.

* Una de las dos historias es falsa. Descubre cuál es. Y recuerda que vivo en Málaga.

domingo, 4 de mayo de 2014

Diario de un analista confuso (1)

He decidido poner un "1" y no un "I". Porque a lo mejor escribo muchas entradas sobre este tema (que es un "no tema", como podrá comprobarse), y también porque tiendo a hacer lo contrario de lo que creo que hace todo el mundo. Un profesor me dijo una vez que era como Urano, un planeta del sistema solar que gira en dirección contraria al resto. No le hice mucho caso, está claro.

Ir a contracorriente es un poco coñazo. A veces llamas la atención, pero otras muchas es como cuando con la bici el viento te da de cara. Muy duro. Muy esforzado.

Empiezo este diario confuso y con un propósito personal: decir algo.

No es poco. Todo el mundo dice cosas. Tenemos infinitos canales para saber y oír las cosas que la gente dice. Y no paramos. Es como la crisis: hay muchísimo más dinero en el mundo que su equivalente en bienes y servicios. Pues hablando y escribiendo nos pasa igual: la proporción de chorradas, lugares comunes, repeticiones y frases irreflexivas es enormemente superior a la de los conocimientos que tenemos. Es como una burbuja. De gilipollez. Eso es. Ya puedo ir al Banco Mundial y ofrecer mis soluciones. Que de esta se sale. Que ya están los bares llenos de gente.

Pues eso. Nada peor que un analista confuso. Porque el que quiere ser honesto, debe estar confuso. Las ideas claras están muy bien vistas. Son las ideas del fulano que se inmola en los trenes, las del baboso que trepa en la oficina, las del chupóptero que espera ver tu debilidad, las de ese que se dedica a dar charlas proponiendo arreglarlo todo en dos patadas... La confusión, la duda... la incertidumbre como estado de ánimo debería valorarse más. La timidez no vende. Otra vez la crisis: la desfachatez está al alza, la gente echá-pa-lante tiene la prima de riesgo más baja. Cuanto más atrevida era la inversión, más dinero te prestaban. Y ahora, encima, te rescatan. Nos quedamos con los más golfos.

Esta es una tribuna en la clandestinidad. Porque no hay nada más clandestino que publicar algo y pretender que te lean. Publica, publica, y vivirás en el secreto. La ventaja de este blog-diario es la libertad de expresión. Que nunca será total, pues uno siempre quiere agradar, aunque sea a uno mismo. Pesimismo, provocación, irreverencia. El que quiera selfies, pensamiento positivo, abrazos y hostias de esas, que se meta en Yo Donna. Donde sea. Aquí, lo que yo diga. Qué menos.

martes, 18 de marzo de 2014

Breve manual para opinar de CUALQUIER conflicto internacional

¿Hay un conflicto internacional y no tiene qué decir? ¿Sus compañeros de trabajo tienen ya una posición definida y no usted no se sabe aún la capital del país en guerra? ¿No puede identificar ideológicamente a ninguno de los dos bandos en conflicto?

Dado que ya no tiene tiempo ni para reflexionar, ni para leer, ni para comparar análisis que ya hayan sido realizados, lo mejor que puede hacer es seguir las siguientes instrucciones de emergencia:

 - Espere para saber qué dicen sus rivales (desde ahora, y durante ese rato, ya no son sus compañeros). Podrían haber leído este post y, en tal caso, usted se hallaría un tanto desprotegido.

- Digan lo que digan, espere su turno y, entretanto, mire a sus contertulios con un cierto aire de desprecio intelectual. Como si lo de follar lo hubiera inventado usted, vamos.

- Usted, y solo usted, desde la puta silla que ocupa, tiene las respuestas. No le hace falta nada más. Crimea, Nairobi, Damasco, ¿qué importa? La evidencia iluminadora está ahí y es suya. No tiene vuelta de hoja. Si sigue esta regla, nunca perderá una discusión.

- Los conflictos internacionales se producen por múltiples causas, pero si usted quiere ser popular debe tener en cuenta que el petróleo constituye la primera razón en casi cualquiera de las latitudes terrestres. "¡Es otra guerra por el maldito oro negro!" mientras da un puñetazo en la mesa (sin aplastar el cruasán de su compañero) puede ser una buena forma, a lo Kruschev, de comenzar su intervención.

- Pero solo con el petróleo no conseguirá la gloria. Si quiere que aquella chica que le acaba de mirar, extrañada, comience a pensar que quiere utilizarle sexualmente, deberá adoptar la opción por defecto: se trata también de los EEUU (o USA) y de su complejo militar-armamentístico. Si, para ello, tiene a mano las citas mejores del discurso de despedida de Eisenhower, esa noche no dormirá ni solo ni con dicho ex presidente.

- Claro que las armas y la energía no se bastan para armar todo ese cirio: la Unión Europea (o, incluso, la 'troika', muy de moda estos años) y, cómo no, los agentes de la CIA están detrás de cualquier atisbo de revuelta espontánea de la gente. Si el fin de semana se acerca y se siente un tanto salvaje, ¡meta a los agentes del Mossad! ¡Son muy agradecidos y encajan en cualquier conspiración! Además, se trata de una tradición que los seres humanos celebran desde hace muchos muchos siglos.

- En este momento, todo el mundo está esperando su siguiente frase. Ha conseguido captar la atención del público: habla muy bien y uno de los jefes, desde la barra de la cafetería, medita un posible ascenso. No la cague, ahora tiene la prueba más difícil: defender al dictador. Justificar a un tirano siempre es un reto.

- El mejor consejo es comparar una situación con otras: ¿cómo están en Irak sin Saddam? ¿Y en Libia sin Gadaffi? ¿Acaso no se construyeron carreteras con aquellos demócratas populares? Aquel que le mira incrédulo es un fascista y lleva un trono en la Semana Santa, recuérdeselo. La chica ya es suya. Solo falta una frase final, así, a la americana, para que quede grabada hasta la próxima discusión. "Ninguna guerra es legal, y menos si por el oro negro se derrama más sangre"; "con mi dinero no se van a cobrar más víctimas allí"; "pienso hacer todo lo posible por convencer a la gente de que lo que está ocurriendo es injusto".

Y lo demás no importa. En ese momento, lo que queda es la impresión que ha dejado en el resto de las personas. Ya tiene un modelo aplicable a cualquier situación, en cualquier momento. Mucha gente vive de esto. Y no se sienta mal: en la sociedad de la información, todo el mundo dice cosas; al haber tantas cosas todo vale, por lo que nada vale. Se trata de decir sus incoherencias con un alto grado de coherencia. Lleve la cabeza bien alta, como si tuviera "las ideas claras". Le va a ir muy bien en la vida, hombre.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Señores para los que Chicote es un héroe, Évole un mentiroso y se van a la cama sin saber que la verdad está ahí fuera

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“Nos hubiese gustado contar la verdadera historia del 23F. Pero no ha sido posible”
Así terminaba el domingo el documental-ficción “Operación Palace” dirigido por el que muchos cavernarios bautizarían como Jordi Frívole. Las redes sociales ardían durante la emisión y más aún cuando se descubrió el pastel. "¡Mamá, mamá, la tele miente!" "¿Cómo va a ser eso niño? No le habrás dado bien".
Hay gente que no perdona una mentira confesa, pero luego se acomoda en su sofá a deleitarse con programas de telerrealidad, información opinada, publicidad engañosa, santas misas, etc., sin el escepticismo necesario y con el amén del inquietante “así son las cosas y así se las hemos contado”. Por eso yo me pregunto:
¿Cómo hubiese reaccionado la gente si no les dicen que es una ficción? 
 He visto una clasificación de los enfadados, divididos en grupos y no me identifico con ninguno de ellos. Yo me situaría en una nueva categoría: los enfadados con Jordi por decir la verdad de la mentira. 
Al menos esta vez, no nos han mentido.

J. Mena, en colaboración para Molestaresloquecuenta

jueves, 12 de diciembre de 2013

Cinco años de "Molestar es lo que cuenta"

Fue por estas fechas, en el invierno de 2008, cuando este blog comenzó su andadura. Yo (como sabéis, mi nombre es Florinda Chico) era entonces redactor del periódico El Plural y la trama 'Gürtel' todavía no había estallado. Entonces, comencé a colgar en este espacio algunas cosas que se me ocurrían, tratando de buscar algo de continuidad con mi primer blog, "El cuarto oscuro", que dio lugar a un libro y que Hotmail se ha encargado de borrar para la eternidad.

Han pasado cinco años y podéis comprobar que aquí no se anuncia ni Endesa ni El Corte Inglés. Y no es que en este blog se publique información contraria a estas humildes compañías, sino que las cifras de tráfico y visitas tampoco dan como para que se pueda promocionar ni el tendero del barrio.

En Molestar... somos conscientes de que somos cuatro gatos. Pero también de que hemos tenido y de que seguimos conservando lectores extraordinarios. A ellos queremos dedicarles estos cinco años porque, a pesar de que no somos El País o La Vanguardia, de que no sacamos a una señora desnuda ni información sobre las últimas innovaciones Apple, habéis estado aquí, de vez en cuando, más callados que elocuentes, leyendo las cosas que, con mayor o menor acierto, se publicaban.

Por ello, desde este sitio, esperamos seguir otros cinco años más con la misma tónica. A veces con más entusiasmo y frecuencia, otras veces, de manera más espaciada en el tiempo.

Porque siempre pensamos que Molestar es, en realidad, lo que cuenta en esta vida de apariencias, de ritos religiosos (de todo tipo de religiones, incluidos los vicios) y de frases en muchos casos vacías. Aquí no engañamos a nadie, aunque tampoco tenemos ninguna solución. Gracias y seguimos.

jueves, 21 de noviembre de 2013

La recuperación dominante y la resistencia necesaria

Recuerdo que el pasado verano, el presidente del Instituto Elcano (uno de los 'think tank' más influyentes del país) consideró, al final de una conferencia, que la crisis estaba a punto de terminar. Ya comienzan, decía, a darse los primeros indicios de una recuperación. Más que la percepción de un cambio, el final del monólogo del ponente parecía fruto de una decisión, la de conceder que ya era hora de que llegaran otros tiempos distintos.

De una manera similar, un tanto desconfiada a veces, los principales altavoces de la democracia llevan unas cuantas semanas concediéndonos ese final de ciclo con la aparición de numerosos brotes verdes. Como la mayoría de estos no pueden verse y no nos han llegado al buzón en forma de parné o de bienes, los medios de comunicación y los expertos se prodigan en explicaciones sobre adquisiciones de empresas españolas y entradas de capital que aprehendemos de manera parecida a como la mayoría de nosotros incluimos en nuestra cotidianeidad al cuerpo de Cristo.

Al margen de que las cifras económicas son en parte construcciones que distan de la realidad, a lo que sí se asiste es a la elaboración de un relato que emerge con más fuerza que nunca en estos seis años de crisis y de transformación del sistema. Es muy probable que nos encontremos al principio de la etapa de recuperación y que esta se prolongue durante muchos años, más, incluso, que el período denominado de recesión.

Ante la amenaza de la construcción de un discurso en el que viviremos durante años, deberíamos impedir que estas narraciones nos impidieran ver la realidad: ¿qué ha ocurrido durante los años de la "crisis"? ¿Qué pasaba antes de su inicio? ¿Qué sucederá a lo largo de la recuperación? Derrotado el factor trabajo y absorbido por  el factor capital (en parte, con el dinero de los contribuyentes) si hay izquierda, esta deberá ser intelectual, honesta y sincera. La amenaza del discurso dominante es casi tan grave como la que representan las privaciones por las que hemos pasado y las que nos esperan en las felices fechas próximas.

miércoles, 20 de noviembre de 2013